Cultivo paso a paso, Página 3
- Fase de crecimiento
- Floración y cosecha
- Procesamiento y almacenamiento
- Cultivo hidropónico
- Plántulas y germinación de semillas
- Cultivos especiales
- Cultivo en exterior
- Semillas y germinación
Lista de artículos
Los primeros rayos de sol de primavera ya empiezan a despertar poco a poco a la naturaleza de su letargo invernal, y es el momento ideal para darle a tu cuerpo todavía adormecido una buena dosis de vitaminas, antioxidantes y minerales en forma de jugosos Microgreens y germinados que puedes cultivar tú mismo. ¿No sabes cómo? No te preocupes: con nuestra guía para cultivar germinados y Microgreens en casa, lo conseguirás sin problemas.
Aunque su aspecto discreto no lo haga evidente a primera vista, las verduras, legumbres o cereales jóvenes en forma de germinados o Microgreens son una excelente fuente de nutrientes, vitaminas, minerales, antioxidantes y otras sustancias beneficiosas para la salud. Algunas variedades tienen un valor nutricional hasta 40 veces superior al de las plantas adultas, y un estudio científico (Wojdyło,Nowicka) confirmó que:
- los germinados tienen una eficaz capacidad antioxidante porque son ricos en polifenoles y ácido L-ascórbico
- los Microgreens destacan por su alto contenido en carotenoides, clorofila y ácidos orgánicos, y no contienen azúcares
- algunos germinados (brócoli, rábano, lentejas) y Microgreens (rábano, amaranto, lentejas) pueden incluirse en la dieta diaria como superalimentos y alimentos funcionales
Microgreens o germinados: ¿qué diferencia hay entre ellos?
Los términos germinados y Microgreens suelen confundirse, pero se trata de dos categorías distintas de plantas. Para cultivar germinados, solo ponemos las semillas en remojo en agua y las cosechamos antes de que aparezcan las primeras hojas. El proceso suele durar aproximadamente una semana y no necesitarás medio de cultivo ni iluminación artificial.
Los Microgreens tardan algo más en crecer que los germinados, normalmente entre 7 y 21 días desde que germinan las semillas, tiempo suficiente para que aparezcan las primeras hojas pequeñas. A diferencia de los germinados, los Microgreens necesitan luz y sustrato para crecer y arraigar. Mientras que puedes comer los germinados enteros, incluida la semilla abierta, de los Microgreens solo se come la parte aérea, es decir, los tallos y las hojas jóvenes.
¿Qué equipo necesito para cultivar germinados y Microgreens?
Las principales diferencias entre el cultivo de germinados y el de Microgreens son la necesidad de utilizar un medio de cultivo y la necesidad de luz. Aunque el proceso para cultivar germinados y Microgreens difiere en algunos aspectos, puedes utilizar parte del equipo para ambos fines, y las semillas para cultivar germinados y Microgreens también son las mismas.
NUESTRO CONSEJO: ¿Quieres cultivar germinados y Microgreens a la vez, pero tienes poco espacio o no quieres invertir en dos equipos distintos? Prueba el cuenco germinador Mungo, donde puedes cultivar hasta tres variedades de germinados y Microgreens al mismo tiempo, sin utilizar medio de cultivo.
Cómo cultivar germinados
El método más sencillo para cultivar germinados consiste en extender las semillas enjuagadas en un recipiente poco profundo y regarlas con agua con regularidad hasta que germinen.
- Primero, cubre las semillas con agua fría y retira cualquier impureza que flote en la superficie. Déjalas en remojo durante 8-12 horas (toda la noche) o hasta que las cáscaras se ablanden.
- Vacía toda el agua y deja escurrir las semillas en una bandeja con drenaje.
- Extiende las semillas de manera uniforme, coloca la bandeja perforada sobre la bandeja de drenaje y deja que germinen en el frigorífico.
- Enjuaga las semillas cada día con agua fría y limpia, y vuelve a dejarlas escurrir hasta que germinen.
Equipo de cultivo para germinados
Cómo cultivar Microgreens
Para cultivar Microgreens, no ponemos las semillas en remojo, sino que las sembramos directamente en un medio de cultivo humedecido. Puede tratarse de esteras de lana mineral u otros materiales, o de sustrato de cultivo para jardinería sin nutrientes añadidos (por ejemplo, sustrato para siembra y propagación, light-mix o sustrato de coco).
Los Microgreens también necesitan una fuente de luz: puedes cultivarlos junto a una ventana o utilizar luces LED de cultivo para Microgreens. Si eliges iluminación artificial, resulta más conveniente cultivarlos en un armario de cultivo, donde tendrán las condiciones ideales para crecer y aprovecharás mejor la electricidad que consumas.
- Llena la bandeja con medio de cultivo. Si utilizas tierra u otro sustrato similar, llena el recipiente hasta el borde y presiónalo ligeramente.
- Humedece el sustrato con un pulverizador.
- Siembra las semillas muy juntas para obtener una cosecha lo más abundante posible.
- Coloca el recipiente de cultivo junto a una ventana o bajo una luminaria LED de cultivo.
- Mantén el sustrato húmedo hasta el momento de la cosecha.
Equipo de cultivo para Microgreens
- bandeja o bandeja de siembra para Microgreens
- medio de cultivo (esteras de cultivo de lana mineral o de fibras de cáñamo, tejido Perlan, sustrato para jardinería)
- pulverizador manual
- luz LED de cultivo para Microgreens (opcional)
- armario de cultivo para Microgreens (opcional)
Cómo elegir semillas para cultivar germinados y Microgreens
Se pueden cultivar como germinados o Microgreens muchos cereales comestibles (cebada, trigo, maíz, avena, arroz) y legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos, alubias). Para cultivar germinados y Microgreens, utiliza únicamente semillas que no hayan sido tratadas con pesticidas ni con otras sustancias químicas.
Todos los germinados y Microgreens tienen en común que están repletos de nutrientes y sabor, cuya intensidad sin duda te sorprenderá gratamente. No tengas miedo de experimentar y alternar las variedades de plantas. También puedes probar distintas mezclas de semillas para cultivar Microgreens o nuestros prácticos kits de cultivo de Microgreens para principiantes. Para empezar, te dejamos una lista de nuestros germinados y Microgreens favoritos.
¿Sabías que, en el cultivo de plantas en interior, es mucho más habitual cultivar a partir de los llamados clones que hacerlo a partir de semillas? ¿También es tu caso? Hoy veremos qué características debe tener todo clon sano destinado a ofrecer una cosecha excelente.

En el caso de un clon, resulta mucho más fácil determinar la calidad de una planta joven y, en comparación con el cultivo a partir de semillas, también ahorrarás algo de tiempo y te evitarás las preocupaciones habituales de la germinación. Solo tienes que plantar los clones. Por eso, su calidad es aún más importante. ¿Cómo puedes valorar su potencial genético?
- RAÍCES: el sistema radicular de un clon es quizá el indicador más fiable; al igual que ocurre con las plantas más maduras, observar las raíces permite determinar su vitalidad. Debes fijarte en que tenga pelillos finos y un color blanco lo más intenso posible. Si observas las puntas amarillas, los bordes de color marrón o raíces filiformes, estas señales te indicarán que el clon no es de gran calidad y que cuidarlo más a fondo probablemente no te dará muchas alegrías. Por otro lado, si el clon no está realmente en mal estado, al principio puedes estimular eficazmente las plantas jóvenes menos vigorosas al trasplantarlas. Para ello te resultará útil un buen estimulador de raíces y otros accesorios nutricionales para las plantas, como los preparados enzimáticos de alta concentración o los mejoradores orgánicos del suelo. Estos productos se complementan entre sí, y solo depende de ti hasta qué punto te conviene cuidar tus clones de forma integral.
- TAMAÑO: los clones de una misma tanda también deberían tener un tamaño muy parecido. No hace falta que sean idénticos al milímetro, pero así podrás reconocer claramente que tienen el mismo origen.
- COLOR: o, más concretamente, los tonos de verde que pueden diferenciar unas variedades de otras. Las plantas de una misma variedad deberían ser idénticas y tener el mismo color. También aquí encontramos un paralelismo con las personas: es fácil reconocer un «buen color», es decir, un aspecto fresco y saludable. En pocas palabras, un clon debe tener raíces fuertes y blancas.
- NUDOS: un clon preparado para seguir desarrollándose no debería tener solo uno o dos nudos. Considera tres como mínimo, aunque lo ideal es que un clon destinado a una cosecha satisfactoria tenga más. Los nuevos brotes aparecen en el punto donde las hojas se unen al tallo de la planta joven. Cada brote cuenta como un nudo. Seguro que ya has observado, tanto en casa como en la naturaleza, el fenómeno de dos hojas que salen del mismo punto en direcciones opuestas. Se trata de brotes opuestos y, en este caso, dos brotes cuentan como un solo nudo.
- HOJAS: observa si la unión con el tallo es llamativamente débil, ya que sería una mala señal. En cambio, una hoja fuerte y sana que se mantenga bien sujeta es una buena señal en cualquier clon. Las hojas deberían estar distribuidas de manera bastante uniforme a lo largo de toda la planta. En cuanto a las hojas, lo mejor que puedes hacer por la salud del clon es una pulverización preventiva contra el moho y la podredumbre. También puedes prepararla en versión BIO. Encontrarás todo lo que necesitas para proteger tus clones aquí.

Te recomendamos estos productos:
- Pulverización clonadora ROOT!T 100 ml - aumenta el éxito de los clones
- Sistemas de clonación
- Protección de los clones contra plagas y enfermedades
- Kits de fertilizantes BioNova - nutrición completa para todo el ciclo de cultivo de una popular marca neerlandesa. Ayuda a tus clones recién plantados desde el principio y prepárate para una cosecha espectacular.
- BioNova Veganics - todo lo necesario para la fase de crecimiento y la fase de floración, si quieres que tu cosecha sea 100 % BIO.
- HERCULES - las modernas macetas de plástico te facilitarán el camino desde la plantación del clon hasta la obtención de bonitas flores y frutos.
- Kits LED – un conjunto completo de armario de cultivo, equipado con todo lo necesario para más de un ciclo de cultivo, crea un espacio de cultivo totalmente preparado para tus clones.
En la práctica, a menudo se subestima la calidad de los clones, sobre todo al principio, cuando falta experiencia. Por eso, confiamos en que, después de leer este artículo, ya no sea tu caso. Si aún tienes alguna pregunta sobre los clones, no dudes en ponerte en contacto con nosotros en la dirección de siempre: info@higarden.eu.
Qué puedes leer a continuación:
Aprende técnicas para pinzar plantas y hazlo como un jardinero experimentado. En estas líneas encontrarás toda la teoría que necesitas. Después, podrás ir con ganas al jardín y ponerla en práctica.

Hay dos motivos principales para pinzar plantas y flores. Si lo haces correctamente, conseguirás una cosecha más bonita, ya que darás a las plantas la forma deseada, y también favorecerás su desarrollo saludable.
A muchos cultivadores, incluso a los principiantes, les cuesta decidirse a pinzar. La propia palabra les parece complicada y piensan que, en realidad, no es tan necesario para conseguir una cosecha. Sin embargo, es un método muy sencillo que te ayudará a obtener una cosecha mucho mejor.
Controla el crecimiento de las plantas en altura, dirección y forma final. Está en tus manos. Y también en unas buenas tijeras, y otros accesorios, como unos guantes, para que disfrutes controlando el crecimiento de las plantas.
Pinzar una planta consiste en cortar o podar sus brotes y ramitas, lo que favorece y maximiza la ramificación, un efecto muy deseable en las plantas.
Cada brote que pinzas aumenta el número de ramitas, pero también reduce la altura de la planta. ¿Te preguntas cómo es posible que al final aumente el número de ramitas? Si cortas o podas en el lugar adecuado, en vez de un brote aparecerán dos nuevos. Si pinzas esos dos brotes con cuidado, el proceso se repite y ¡de una ramita ya tenemos cuatro! Juzga por ti mismo, ¿no es un poco mágico? Como jardinero, tienes ese poder. Descubrirás que el cultivo te permite crear y que no tiene por qué consistir solo en sembrar, regar y cosechar. Si aún no tienes experiencia con el pinzado, pero la idea te interesa e incluso te entusiasma, vamos a explicar cómo hacerlo correctamente.

Depende sobre todo del tipo de planta que vayas a pinzar. En las plantas pequeñas no hay mucho que pensar: usa unas tijeras de jardinería pequeñas y afiladas y un poco de destreza manual. Para las plantas grandes necesitarás un bisturí estéril. El pinzado es, con un poco de exageración, como una intervención quirúrgica: tienes que ser lo más preciso posible. El lugar y la forma del corte son fundamentales: pinza los brotes siempre justo por encima del punto donde se unen dos ramitas opuestas. Retira únicamente la punta. Además de controlar el crecimiento de la planta, puedes cultivar una planta completamente nueva a partir de la punta. Basta con sumergir la punta cortada en agua para que eche raíces fácilmente con ayuda de un estimulador de raíces. Encontrarás más información sobre cómo favorecer el enraizamiento en este artículo. Si ya sabes que vas a cortar la punta para cultivar una planta nueva, haz un corte oblicuo.
Si estás empezando, no hace falta que te lances a pinzar toda la cosecha mediante ensayo y error. Prueba primero a pinzar solo las puntas de una planta y observa cómo evoluciona después de tu delicada intervención «quirúrgica» en comparación con las demás preciosidades.

Por último, también es importante elegir el momento adecuado. ¿Cuándo hay que pinzar las plantas? Depende de cuántas veces tengas pensado hacerlo durante el ciclo de cultivo. Si solo vas a hacerlo una vez, espera hasta justo antes de la floración. Si lo vas a hacer varias veces, empieza a pinzar un poco antes, durante la fase vegetativa.
¿Te parecía complicado pinzar las plantas y estabas reuniendo valor para hacerlo? No lo dudes: ¡es un placer! Si después de leer este artículo aún tienes alguna pregunta sin respuesta, estaremos encantados de ayudarte en la dirección de siempre: info@higarden.eu. ¡Esperamos tus consultas!
El invierno llega a su fin, las plantas despiertan y tu jardín espera un buen impulso primaveral. Tanto si cultivas tomates, hierbas aromáticas o algo especial, necesitarás un sustrato adecuado, fertilizantes y macetas. Te contamos qué no debes olvidar al comprar el equipo para la temporada de cultivo en exterior.
Un sustrato adecuado es la base del éxito
Tanto si cultivas al aire libre en macetas, bancales o en un invernadero, tus plantas necesitan un suelo adecuado. La finalidad y el uso de los distintos tipos de sustrato varían según su composición y contenido de nutrientes. Por lo general, las plántulas necesitan un sustrato más ligero y con menos fertilizante que las plantas en plena fase de crecimiento o floración. Para el cultivo al aire libre directamente en el suelo, recomendamos utilizar sustratos de cultivo a base de tierra y sustratos de coco si cultivas en macetas. Las mezclas de suelo para el cultivo en exterior pueden contener fertilizantes orgánicos o minerales que nutren las plantas durante varias semanas o meses. Las enmiendas para sustratos suelen utilizarse en el cultivo al aire libre para mejorar la fertilidad de los suelos agotados.
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Sustratos de siembra – Si esta primavera tienes pensado cultivar a partir de semillas o iniciar tus propias plántulas, necesitarás un sustrato de siembra. El sustrato de siembra debe ser ligero y aireado, y contener solo una pequeña cantidad de nutrientes. No recomendamos germinar semillas en sustratos con fertilizante incorporado.
Sustratos para cultivar en macetas - La elección de un sustrato de cultivo para macetas depende principalmente del programa de nutrición que elijas. Si te decides por los fertilizantes orgánicos, opta por sustratos de tierra destinados a la agricultura ecológica, como Canna Bio Terra Plus o BioNova Bio Soilmix. Si vas a fertilizar tus plantas con fertilizantes minerales, puedes elegir entre una amplia variedad de mezclas de suelo o sustratos de coco. Para cultivar en macetas, recomendamos utilizar mezclas ligeras con perlita, que ayuda a evitar la compactación del suelo.
Enmiendas para mejorar la fertilidad del suelo – Al cultivar en bancales, el suelo suele estar agotado en primavera y las plantas no prosperarían bien tras su plantación. Antes de plantar en primavera, recomendamos añadir compost o humus de lombriz al suelo, o bien productos con micorrizas y bacterias beneficiosas.
Estimuladores de raíces y fertilizantes para el crecimiento
La germinación y las primeras semanas de vida son el periodo más crítico de la vida de las plantas, así que no está de más echarles una mano. Si cultivas a partir de semillas, te recomendamos probar los estimuladores de germinación, que aumentan las probabilidades de germinación y te permiten obtener más plántulas sanas. Los estimuladores de raíces para el crecimiento son especialmente útiles para cuidar las plántulas y trasplantarlas, pero también resultan beneficiosos durante todo el ciclo de cultivo, así que puedes comprar un envase más grande sin problema. Si cultivas en macetas, el sustrato se agotará rápidamente, así que no olvides elegir un fertilizante adecuado para el crecimiento.
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Estimuladores de germinación para el cultivo en exterior – Los estimuladores de germinación son más eficaces cuando se aplican directamente sobre las semillas. Estos productos contienen hormonas vegetales, micorrizas o bacterias beneficiosas que ayudan a germinar las semillas. Si cultivas con fertilizantes orgánicos, prueba los estimuladores de raíces con micorrizas, como Orca Liqiuid Mycorrhizae o Ugro Rhiza 1200. Si vas a utilizar fertilizantes minerales, opta por productos que no contengan hongos micorrícicos ni otros microorganismos beneficiosos, como Plagron Start Up o Canna Start.
Estimuladores de raíces para plántulas y trasplantes – Puede que te haya ocurrido que, después de un trasplante, las hojas de tus plantas se marchitaran y tardaran un tiempo en recuperarse. Este fenómeno se conoce como choque del trasplante y también puede provocar la muerte de las plantas. Utilizar un estimulador de raíces es una excelente forma de evitarlo. Aplica el estimulador de raíces a las plántulas antes de plantarlas, directamente alrededor de las raíces, y también en el suelo justo después de plantarlas.
Fertilizantes para plántulas y plantas jóvenes – Las plantas cultivadas en macetas pueden necesitar fertilizarse con más frecuencia que las que crecen directamente en el suelo. Esto se debe a que el sustrato del recipiente de cultivo contiene una cantidad limitada de nutrientes que las plantas van agotando con el tiempo. Durante los meses de primavera, las plantas necesitan sobre todo mucho nitrógeno para producir hojas nuevas, además de fósforo, potasio y otros nutrientes. Elige el fertilizante de crecimiento según el tipo de sustrato (tierra/coco) y el método de cultivo (orgánico/mineral).
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Macetas para cada ocasión
Pocos cultivadores pueden prescindir de las macetas, ya sea para germinar e iniciar plántulas o para cultivar en balcones, jardines o invernaderos. Al elegir una maceta, no solo importa el tamaño: también es importante el material del que está hecha. Las macetas de plástico de distintos tamaños sirven para casi cualquier ocasión; las macetas de tela se secan más rápido y favorecen el desarrollo de las raíces, mientras que las macetas de materiales biodegradables son adecuadas para iniciar plántulas.
Macetas para iniciar plántulas – Por lo general, no compensa germinar y cultivar plántulas en una maceta grande. Salvo en el caso de las especies que no toleran los trasplantes, resulta como mínimo poco práctico y, a menudo, también más complicado. Para la germinación de semillas, recomendamos utilizar cubos de siembra o Jiffy. Para iniciar plántulas, opta por macetas pequeñas de plástico o por macetas para plántulas de materiales biodegradables.
Macetas de tela – Una ventaja de las macetas transpirables es que el sustrato se seca más rápido, por lo que las plantas cultivadas en macetas de tela necesitan riegos más frecuentes. La alternancia más frecuente entre humedad y sequedad favorece la formación de raíces en las plantas y beneficia especialmente a las especies con grandes necesidades de nutrientes, como los tomates o los pimientos. La tela también es un material excelente para los bancales elevados.
Macetas de autorriego – Aunque todavía no hemos llegado al punto en que las macetas puedan hacer todo el trabajo por nosotros, no hay motivo para no facilitarte el cultivo. Si cultivas hierbas aromáticas, prueba las jardineras inteligentes. Si quieres cultivar pimientos, tomates o plantas medicinales, opta por los sistemas modulares AutoPot.
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Utensilios y equipo de jardinería para las tareas de primavera
Por último, te damos algunos consejos sobre accesorios de jardinería específicos para la temporada primaveral. ¿Qué más debes tener en cuenta? Si esta primavera vas a sembrar hortalizas directamente en los bancales, es importante proteger las semillas en germinación de las heladas y las plagas con malla geotextil transpirable. No olvides tampoco los utensilios de plantación, como las etiquetas para identificar las plantas, el plantador y la paleta, el pulverizador y otras herramientas de jardín.
¿Buscas novedades y consejos útiles para jardineros y cultivadores? Visita nuestro blog de Higarden, donde encontrarás novedades y guías sobre cultivo interior y exterior, además de otros consejos profesionales para amantes de las plantas.
Las guindillas ornamentales, con sus frutos de colores vivos, son un complemento precioso para jardines e interiores, pero cultivarlas puede suponer un reto considerable para quienes empiezan. Por eso hemos preparado esta guía para cultivar pimientos ornamentales, en la que descubrirás todo sobre la germinación, la siembra y el cuidado de estas preciosas plantas.
Los pimientos ornamentales pertenecen al mismo género que las demás variedades de guindilla, pero son variedades seleccionadas por su crecimiento enano y sus frutos de colores vivos. Como el objetivo principal de los cultivadores no era obtener picor, sabor o aroma, sino un buen aspecto, sus frutos suelen ser amargos y poco picantes. Otra característica importante de los pimientos ornamentales es que sus frutos suelen crecer en las puntas de las plantas, y no entre las hojas, como ocurre con la mayoría de las variedades comestibles. Entre las variedades ornamentales de guindilla más populares están:
Guindilla CANCUN es una variedad ornamental con frutos redondos de color rojo vivo, naranja o morado oscuro y hojas pequeñas. Las plantas tienen forma de arbusto, con ramas colgantes, y alcanzan una altura máxima de 50 centímetros. La variedad CANCUN es adecuada para cultivar en parterres, invernaderos y macetas.
- Guindilla AZTECO es una variedad ornamental de guindilla con frutos alargados en forma de triángulo, que al principio son verdes y, a medida que maduran, adquieren un color rojo intenso o negro vino. Esta variedad de pimiento ornamental es adecuada para cultivar en recipientes, invernaderos y parterres, así como en interior. Aunque es una variedad ornamental, los frutos de AZTECO alcanzan un picor de hasta 450 000 SHU.
Cuándo y cómo plantar pimientos ornamentales
Uno de los errores más habituales de quienes empiezan a cultivar pimientos ornamentales es plantarlos demasiado pronto. En los centros de jardinería suelen vender las plántulas mucho antes de que haga el tiempo adecuado para plantarlas al aire libre. Espera a que hayan pasado las últimas heladas para trasladar las plántulas al exterior. También es importante que la temperatura nocturna no baje de 15 °C.
Las semillas de pimientos ornamentales necesitan una temperatura de al menos 21 °C para germinar. Si quieres sembrarlas directamente en el parterre o en el invernadero, espera a que la tierra se haya calentado lo suficiente. En nuestras latitudes, esto puede tardar bastante, por lo que muchos cultivadores de pimientos ornamentales prefieren iniciar las plántulas a partir de semillas en interior. Descubre cómo hacerlo en nuestro blog.
Lee también: Guindillas: cómo germinarlas e iniciar las plántulas
Planta las plántulas de pimientos ornamentales que tengan entre tres y cuatro hojas verdaderas en hoyos de unos 5 centímetros de profundidad, dejando entre 12 y 24 centímetros de distancia entre ellas. Las plantas de guindilla ornamental suelen ser pequeñas y ramificadas, y normalmente no necesitan soporte.
Cómo elegir el lugar para plantar guindillas
Los pimientos ornamentales necesitan al menos entre 6 y 8 horas diarias de luz solar, así que busca un lugar soleado en el jardín. Una ventaja de las variedades ornamentales de guindilla es que las plantas son bastante bajas y no dan sombra a las demás plantas de los parterres. También puedes cultivarlas en macetas de tela o de plástico de tamaño mediano.
Asegúrate de que la tierra para cultivar guindillas tenga un buen drenaje y retenga bien el agua. Los pimientos ornamentales son bastante sensibles a la sequía y el sustrato de cultivo nunca debería secarse por completo. Si te parece que la tierra del lugar que has elegido no es del todo adecuada, puedes mejorarla con compost, humus de lombriz o un sustrato de jardinería de calidad.
Cómo cuidar los pimientos ornamentales
- Luz
Los pimientos ornamentales crecen mejor a pleno sol, que les proporciona la energía necesaria para producir flores y frutos. Si decides cultivar las plantas en interior y quieres obtener una buena cosecha de guindillas, conviene complementar la luz con iluminación artificial para el cultivo de plantas en interior.
- Tierra

Los pimientos ornamentales crecerán mejor en una tierra ligeramente ácida (pH de 6,0 a 6,8) y rica en nutrientes. Si cultivas al aire libre, no olvides enriquecer la tierra de los parterres en primavera con compost, vermicompost o un sustrato de jardinería de calidad. Para cultivar guindillas en macetas, utiliza un sustrato ligero, de fertilización media o alta, con perlita.
Lee también: Cómo elegir un sustrato de jardinería
- Riego
Los pimientos ornamentales no toleran la sequía, pero ten cuidado de no encharcar el sustrato. Riega cuando la superficie de la tierra esté seca, pero aún haya suficiente humedad en la zona de las raíces. Comprueba con más frecuencia las plantas que cultives en macetas, porque la tierra se seca más deprisa.
- Temperatura y humedad
A los pimientos les gusta el calor, por lo que crecen mejor a pleno sol y más deprisa cuando las temperaturas superan los 24 °C. Ten cuidado de no plantar las plántulas en tierra fría, ya que podrían quedarse atrofiadas durante todo el periodo vegetativo.
- Fertilizante y nutrición

Los pimientos ornamentales son algo menos exigentes en cuanto a nutrición que las variedades destinadas al consumo, pero necesitan un aporte constante de nutrientes. Durante el crecimiento vegetativo, antes de que empiece la floración, las plantas necesitan más nitrógeno para desarrollar rápidamente las hojas y el sistema radicular. Durante la floración, los pimientos ornamentales necesitan más fósforo y potasio, que favorecen la floración. Los fertilizantes para el crecimiento suelen llevar la indicación «crecimiento», mientras que los fertilizantes para la fase de floración se identifican como «floración». Una solución sencilla son los fertilizantes especiales para cultivar guindillas.
- Polinización
Al igual que las demás variedades de pimiento, los pimientos ornamentales tienen flores completas, lo que significa que cada planta cuenta con órganos reproductores masculinos y femeninos y puede reproducirse sin insectos polinizadores.
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Cuando por fin cosechas las flores maduras, llega un momento de satisfacción y, al mismo tiempo, una de las fases más importantes de toda la temporada. El sabor, el aroma y el efecto del material vegetal seco dependen de cómo seques y dejes madurar la cosecha. Unos pocos errores pueden echar por tierra meses de trabajo. Entonces, ¿cómo debes secar y curar para obtener un buen resultado?
¿Qué te viene a la mente cuando se habla de material vegetal seco de calidad? ¿Un efecto intenso, un aroma marcado o un sabor suave? Probablemente todo a la vez. Estas características se deben a los cannabinoides, los terpenos y otras sustancias que se forman en la planta y se almacenan en los tricomas. Para que el material vegetal conserve la mayor cantidad posible, debes procesar la cosecha con cuidado. Un secado correcto y el posterior curado determinarán si tu cosecha huele a fruta o a heno mojado.
Diferentes métodos de secado
El primer paso para obtener una cosecha impecable es un secado lento y cuidadoso. No se trata simplemente de secar el material vegetal, sino de hacerlo de manera que conserve la mayor cantidad posible de sustancias activas. Estas se encuentran en los tricomas, unas glándulas microscópicas situadas en la superficie de las flores, las hojas y los tallos, donde se forman los cannabinoides y los terpenos. Si manipulas las plantas con brusquedad, las cabezas de los tricomas se desprenderán y caerán de las flores en forma de un polvo fino parecido a la resina. Los tricomas más valiosos son los de las flores: contienen la mayor cantidad de sustancias activas y tienen un contenido de monoterpenos superior al de los tricomas de las hojas y los tallos.
Cuanto más manipules las plantas, más tricomas perderás durante el secado. Lo más cuidadoso es retirar únicamente las hojas secas y amarillas y secar las plantas enteras, colgadas boca abajo por la copa. Este método permite un secado lento, algo importante porque las hierbas secadas demasiado rápido pierden terpenos y adquieren un sabor amargo. El tiempo de secado óptimo es de unos 7 a 21 días, a una temperatura de 16-20 °C y con una humedad relativa del aire del 55 %. Durante ese tiempo, el material vegetal debería perder aproximadamente entre el 70 y el 80 % de su peso.
Durante el secado siempre existe cierto riesgo de que la cosecha se enmohezca. Esto ocurre sobre todo con las plantas grandes de exterior o con aquellas que ya han sufrido un ataque de moho. En ese caso, retira todas las hojas grandes de las plantas antes de secarlas. Así aumentarás el flujo de aire alrededor de las flores. Las flores se secarán algo mejor si separas las plantas en ramas individuales. También puedes secar las flores, divididas en partes más pequeñas, en mallas de secado. Antes, no olvides quitarles los pequeños pétalos (recorte en húmedo).
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Temperatura |
Humedad relativa del aire |
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Secado de plantas enteras |
18-20 °C |
50-55 % |
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Secado en ramas sin hojas grandes |
16-19 °C |
50-55 % |
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Secado en mallas |
16-19 °C |
55-65 % |
Cómo equipar una sala de secado
La habitación donde seques las hierbas debe estar bien ventilada y completamente a oscuras. La luz degrada los cannabinoides y los terpenos, y la circulación de aire es importante para evitar que el material vegetal se recaliente y empiece a enmohecerse. Si no tienes un espacio adecuado en casa, puedes secar las hierbas en un armario de cultivo con el ventilador de extracción en marcha.
Durante todo el secado, controla la temperatura y la humedad del aire en la sala con un termohigrómetro. Si la humedad sube demasiado, la mejor solución es un deshumidificador; solo tienes que ajustar la humedad deseada. Si secas en un armario de cultivo, coloca el deshumidificador en la habitación donde está el armario, no dentro, para que el aire caliente no seque las hierbas demasiado rápido.
Podrás reconocer las flores bien secas porque están secas al tacto, son algo flexibles y se desprenden fácilmente del tallo. Si las hierbas se desmenuzan con facilidad entre los dedos, es señal de que se han secado demasiado. No es lo ideal, pero aún puedes solucionarlo. Si colocas el material seco durante uno o dos días en un espacio con una humedad del aire más alta (por encima del 65 %), recuperará parte de la humedad. Revisa las flores aproximadamente cada 6 horas.
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Recorte y curado
Si no lo has hecho durante la cosecha, después del secado tendrás que retirar las hojas restantes de las plantas, sobre todo las pequeñas hojas que rodean las flores (recorte en seco). El recorte es un trabajo minucioso, por lo que te recomendamos que tengas a mano unas tijeras con muelle y punta afilada. También te vendrán bien unos guantes desechables, ya que la resina de algunas plantas medicinales puede irritar la piel. No olvides añadir a la cesta alcohol desinfectante para limpiar las herramientas y las manos.
En teoría, las flores secas y recortadas ya se pueden utilizar, pero aún puedes mejorar la calidad del material vegetal seco. El curado es una técnica que consiste en dejar madurar el material seco durante varias semanas o meses en condiciones controladas. Durante este tiempo, la humedad residual se distribuye de manera uniforme y el material vegetal pierde parte de la clorofila, que tiene un sabor amargo.
El curado suele hacerse en recipientes de vidrio o metal que se puedan cerrar herméticamente. Llena los recipientes hasta aproximadamente tres cuartas partes con las flores recortadas, para que quede algo de espacio para el aire. Puedes añadir dentro un sobre de control de humedad, que ayudará a que la maduración se produzca en condiciones óptimas. Por último, guarda el material seco en proceso de maduración en un lugar oscuro, a una temperatura estable de entre 15 y 18 °C.
Según la variedad y tus preferencias personales, puedes dejar madurar el material seco durante varias semanas o meses. Durante la primera semana, abre los recipientes todos los días y deja airear el material seco una vez al día durante unos 20-30 minutos, pero presta atención a la humedad ambiental. Si llueve fuera, la humedad en casa también puede rondar el 70-85 % y el material seco la absorberá muy rápido. Por eso, si hace mal tiempo, conviene cerrar la habitación al exterior antes de abrir el recipiente y medir la humedad de la habitación donde vayas a abrir el recipiente con el material en proceso de maduración. Antes de cerrarlo, mezcla ligeramente las flores con una herramienta limpia para que llegue aire fresco a todas. Durante la segunda semana de curado, basta con abrir los recipientes dos o tres veces. En las semanas y los meses siguientes, airea el material seco al menos una vez por semana.
Para más consejos y guías sobre el cultivo legal, visita nuestro blog de Higarden para cultivadores principiantes y avanzados.
¿Cómo puedes influir fácilmente en la forma de las plantas para sacarles el máximo partido? Con un modelado adecuado, puedes obtener una cosecha abundante incluso en un espacio reducido. Hemos recopilado las técnicas más populares, utilizadas tanto por cultivadores aficionados como profesionales.
Los cultivadores experimentados saben que el rendimiento no depende solo de la genética o la nutrición. La estructura de la planta también desempeña un papel decisivo. Técnicas como el supercropping, el schwazzing o el ScrOG permiten modificar el crecimiento de forma intencionada, mejorar la eficiencia de la iluminación y conseguir resultados mucho mejores. Recordemos cómo funcionan y cuándo conviene utilizarlas.
Topping: poda de las puntas
Una técnica básica que todo cultivador debería dominar. Consiste en cortar sencillamente las puntas de las plantas para que se ramifiquen en ese punto. La mayoría de los cultivadores poda las plantas por primera vez cuando tienen tres pares de hojas verdaderas, salvo en algunos estilos de cultivo específicos, como el SoG. Tras la poda, del tallo principal crecerán dos nuevas puntas y las cuatro ramas laterales del nivel inferior crecerán más deprisa. Así, la planta debería tener seis nuevas puntas aproximadamente a la misma altura.
También puedes podar varias veces, pero solo durante la fase vegetativa (de crecimiento). Si lo haces tras pasar a la floración, únicamente perderás futuras inflorescencias. Cuantas más veces podes las plantas, más frondosas serán.
Fimming: pinzado de las puntas
Una técnica de pinzado de las puntas que, según se cuenta, surgió por accidente; de ahí procede su nombre inglés, F*** I Missed. El fimming consiste en cortar los brotes apicales de forma que quede aproximadamente un 20 % en la planta. Si el pinzado sale bien, en lugar de dos, la planta formará cuatro o más puntas nuevas muy juntas. El resultado son plantas bajas, con las inflorescencias agrupadas y un alto rendimiento.
Defoliación: eliminación de hojas
Las hojas son el lugar donde se produce la fotosíntesis y son imprescindibles para las plantas. Aun así, la mayoría de los cultivadores retira hojas de sus plantas con regularidad. Por lo general, lo hacen para mejorar la circulación de la luz y el aire entre las plantas, lo que ayuda a prevenir el moho y aumenta el rendimiento. Sin embargo, no conviene excederse con la defoliación, y es importante saber cuándo y qué hojas retirar.
Durante la fase vegetativa: Entre los cultivadores está muy extendido el mito de que, al retirar las hojas grandes, ayudan a las plantas a dirigir la energía hacia la formación de nuevas puntas. En realidad, esto ralentiza el crecimiento. Por eso, durante la fase de crecimiento, retira únicamente las hojas que den sombra a las ramas inferiores, crezcan hacia el interior de la planta, toquen el sustrato o estén a la sombra. Retira también las hojas amarillentas o secas.
Durante la floración: Aunque las plantas también necesitan hojas durante la floración, una defoliación cuidadosa ayuda a crear un mejor microclima y a prevenir el moho. Sobre todo en el cultivo interior, es buena idea retirar las hojas de los niveles más bajos, donde no llega la luz. Retira también las hojas más grandes que den sombra a las inflorescencias en maduración. A medida que se acerque la cosecha, quita con regularidad las hojas amarillentas y marchitas.
Schwazzing: defoliación extrema
Las hojas que reciben suficiente luz realizan la fotosíntesis y producen carbono, que es una fuente de azúcares para el resto de la planta. En cambio, las hojas sombreadas almacenan carbono y apenas realizan la fotosíntesis. Por eso, retirar las hojas sombreadas ayuda a las plantas a aprovechar mejor el carbono disponible y favorece un mayor rendimiento.
El schwazzing es un método popularizado por J. Haupt en el libro «Three A Light». Consiste en retirar las hojas de forma extrema y repetida durante las tres primeras semanas de floración. El resultado son plantas más bajas, con inflorescencias largas incluso en las ramas inferiores.
Cómo hacerlo: El primer día de floración, retira todas las hojas grandes (en forma de abanico). Así no solo mejorarás la circulación del aire por la copa, sino que también harás que las plantas se centren en desarrollar hojas nuevas en lugar de alargar los tallos; se mantendrán más compactas y no crecerán tanto en altura. Ten en cuenta que, al quitar las hojas grandes, tus plantas habrán perdido una reserva considerable de nutrientes. Durante los diez días siguientes, aumenta la dosis de nutrientes aproximadamente un 20 %, con una proporción mayor de fósforo y potasio (fórmula para floración).
Realiza la segunda defoliación el día 20 de la fase de floración y vuelve a retirar únicamente las hojas grandes. Procura no dañar las flores que se están formando. En la tercera semana de floración, la planta ya habrá superado la fase de alargamiento de los tallos y, gracias a la primera poda, las yemas deberían crecer muy juntas. Tras la segunda poda, las flores se desarrollarán muy juntas y el resultado serán inflorescencias largas. Otra ventaja del schwazzing es que, a diferencia del método tradicional, no hace falta podar las ramas inferiores, ya que, al no tener hojas que las tapen, también recibirán suficiente luz y producirán flores de buen tamaño.
ScrOG: guiado a través de una malla
Screen of Green (ScrOG) es una técnica para dar forma a las plantas y extenderlas horizontalmente mediante una red o una malla. Ofrece numerosas ventajas, sobre todo en el cultivo interior con iluminación artificial. Si dejas las plantas crecer sin intervenir, siempre crecerán más a lo alto que a lo ancho. Así, la rama principal quedará demasiado cerca de la luminaria de cultivo, mientras que las puntas de los niveles inferiores recibirán poca luz. El objetivo de guiarlas a través de la malla es crear una superficie uniforme de puntas que reciban toda la energía posible de las luces.
Cómo hacerlo: Coloca una red de soporte a una altura de 20-30 cm sobre la base de la planta. Empieza a guiar las puntas cuando sobresalgan 5 centímetros por encima de los huecos de la malla. Ve guiando las ramas principales en todas las direcciones y, cuando la malla esté casi cubierta por completo, pasa a la floración y continúa guiándolas durante las dos o tres semanas siguientes, hasta que la floración esté avanzada y las plantas dejen de estirarse.
LST: doblado de tallos
El LST (Low Stress Training) es un método suave para dar forma a las plantas, en el que las ramas se doblan poco a poco y se sujetan. El doblado de tallos puede utilizarse de muchas maneras: desde abrir la copa para que la luz llegue a las ramas inferiores hasta dar forma a bonsáis llamativos. También puedes doblar las plantas para controlar las que hayan crecido demasiado durante las primeras fases de floración.
Cómo hacerlo: Con alambre blando para atar, cordeles o clips de plástico, empieza a doblar el tallo principal y, más adelante, las ramas laterales hacia fuera, alejándolas del centro de la planta. Así expondrás más superficie foliar a la luz y favorecerás el crecimiento de nuevos brotes. Aplica el LST únicamente durante la fase vegetativa y las primeras semanas de floración, mientras los tallos aún sean flexibles.
Supercropping: doblado de tallos
El supercropping es una técnica en la que se debilita deliberadamente la estructura interna del tallo para doblarlo sin que se rompa. La planta responde al estrés reforzando la zona dañada e intensificando el crecimiento en otras partes. El doblado de tallos es una técnica avanzada que requiere buen pulso.
Cómo hacerlo: Elige un tallo flexible durante la fase de crecimiento y presiónalo suavemente entre los dedos, masajeándolo hasta que ceda un poco. Después, dobla el brote en la dirección deseada. Si la rama no se mantiene en la nueva posición, átala o apóyala. En unos días, la planta formará engrosamientos en las articulaciones del tallo dañado.
Dar forma a las plantas es una manera de obtener mejores resultados sin tener que cambiar la nutrición ni la iluminación. Empieza con técnicas sencillas, como el topping o el LST, y ve descubriendo qué es lo que mejor funciona con tus plantas.
¿Te interesan las novedades del sector del cultivo y los consejos para cultivadores principiantes y avanzados? Encontrarás todo eso y mucho más en nuestro blog de cultivo de Higarden.
Desde los invernaderos de tu jardín y los armarios de cultivo hasta hectáreas enteras de superficies de cultivo comerciales: en todos estos lugares se utilizan los sistemas hidropónicos AutoPot. En este artículo te presentamos en detalle las distintas gamas de productos del fabricante británico, incluidos los sistemas de bajo mantenimiento y las últimas novedades, para que sepas qué sistema de riego te conviene más para cultivar hierbas aromáticas, fruta o verdura. Por experiencia sabemos que todos los sistemas hidropónicos AutoPot pueden superar las expectativas de quienes los compran para cultivar. En definitiva: ¡menos esfuerzo y mayores cosechas!

Se ha demostrado que los sistemas AutoPot reducen el consumo de agua y nutrientes en un 50 %, al tiempo que aumentan considerablemente las cosechas.
¿Qué tienen en común los sistemas de riego AutoPot? Sin duda, su capacidad para satisfacer de forma constante las necesidades de cada planta. El resultado es un desarrollo saludable y uniforme. Los sistemas AutoPot, que utilizan la tecnología AQUAvalve, son los únicos sistemas de riego de este tipo en el mundo en los que cada planta controla su propio riego y recibe agua fresca enriquecida con nutrientes justo cuando la necesita. Y eso supone una gran ventaja en hidroponía, tanto si cultivas tus plantas a pequeña como a gran escala.
Aviso importante: El requisito básico para cultivar con éxito con los sistemas hidropónicos AutoPot es seguir las instrucciones del manual del fabricante (págs. 6 - 12). Según estas indicaciones, es especialmente importante preparar correctamente el sustrato, es decir, formar capas, mezclarlo, etc. También es fundamental regar las plantas desde arriba durante los primeros 7 - 14 días y poner en marcha el sistema solo cuando hayan enraizado. A partir del manual del fabricante, hemos preparado para ti Consejos para cultivar con los sistemas de riego AutoPot que te ayudarán a evitar errores innecesarios.
AQUAvalve5

Esta tecnología única, apta para la nutrición mineral y orgánica de las plantas, regula el flujo de agua hacia ellas mediante la simple presión de la gravedad desde el depósito, una vez conectada a la toma de agua. Las necesidades de los cultivadores evolucionan, por supuesto, a medida que surgen opciones cada vez más diversas para nutrir las plantas. Para responder a ellas, la entrada, un 66 % más grande, acelera el flujo de la solución nutritiva, independientemente de los fertilizantes hidropónicos disueltos en el agua. Así se reduce el riesgo de que se obstruyan los tubos (especialmente con la nutrición orgánica de las plantas, que sin esta tecnología no sería viable en hidroponía) y disminuyen las necesidades generales de mantenimiento del sistema.
La limpieza periódica del sistema garantiza su correcto funcionamiento y una larga vida útil. Si utilizas fertilizantes orgánicos, recuerda que, cuando las plantas hayan consumido el contenido del depósito con la solución nutritiva, debes apagar la válvula, desconectar el sistema AutoPot del depósito, limpiarlo a fondo y, después, enjuagar los tubos (consulta el catálogo del fabricante, pág. 8). Si utilizas fertilizantes minerales, no hace falta limpiar el depósito cada vez que se vacíe.

Hidroponía + AutoPot = satisfacción con los resultados
Antes de presentar los distintos tipos de sistemas hidropónicos de la marca AutoPot, resumimos las principales ventajas que los sistemas hidropónicos AutoPot, diseñados para que la hidroponía sea fácil y dé buenos resultados, ofrecen a cultivadores de todo tipo:
- Plantas más sanas, pesadas y productivas, que reciben nutrientes frescos siempre en el momento adecuado.
- Se acabó el riego diario. Puedes dejar el sistema AutoPot completamente desatendido durante varias semanas, así que ni las vacaciones ni un viaje de trabajo volverán a ser un inconveniente para tu pasión por el cultivo de plantas.
- Funcionamiento económico sin necesidad de alimentación eléctrica. Los sistemas hidropónicos AutoPot no necesitan electricidad, bomba, temporizador ni tuberías de agua.
- Sostenibilidad medioambiental. Con los sistemas AutoPot no desperdicias agua. El agua y los nutrientes se aprovechan al máximo.
- Uso versátil. Tanto si cultivas plantas ornamentales como si te dispones a cosechar cultivos comestibles sabrosos o hierbas medicinales, con los sistemas AutoPot puedes cultivar la variedad que quieras. Lo mismo ocurre con el medio de cultivo. Los sistemas hidropónicos AutoPot son extremadamente versátiles también en este aspecto. Basta con que el sustrato elegido tenga buenas propiedades de absorción y esté suficientemente aireado. Puedes airearlo añadiendo perlita; en los sistemas AutoPot ha dado buenos resultados una mezcla con un 50 % de perlita o arcilla expandida con coco o mezcla de tierra. Te recomendamos especialmente coco de calidad, tamponado y estabilizado, de un fabricante reconocido como BioNova Cocomix Plus.
Ahora que ya sabes por qué, como miles de cultivadores, nos encanta combinar la hidroponía con la marca AutoPot, es el momento de conocer las distintas gamas de productos de un completo catálogo con opciones para cada cultivador.
Empezamos por esta gama de los distintos tipos de sistemas hidropónicos AutoPot, que ha conquistado especialmente a los cultivadores domésticos y urbanos, no solo del Reino Unido. Se trata de sistemas de autorriego sencillos, modulares y económicos.
La diferencia entre la versión clásica y la versión XL está en la capacidad y el diseño de las macetas: el conjunto incluye macetas cuadradas de 15 litros o macetas cuadradas de 25 litros con una base redonda.

Una gran ventaja del sistema 1Pot es que resulta fácil de usar. Por eso, al igual que la gama Easy2grow que veremos más adelante, es una opción fantástica para quienes empiezan con la hidroponía. Gracias a su fiabilidad y calidad de fabricación, también forma parte habitualmente del equipo de cultivadores con mucha más experiencia en el cultivo hidropónico, que buscan cosechas superiores y una recolección satisfactoria.
Quizá la mayor ventaja de los sistemas AutoPot 1Pot, y otro motivo por el que también los utilizan con frecuencia los cultivadores profesionales, es que resulta muy fácil ampliar cada sistema con recipientes de cultivo adicionales conectados al depósito de solución nutritiva.
En nuestra opinión, ahí está su encanto. Si eres principiante y quieres familiarizarte con los principios básicos de la hidroponía con tu primera cosecha, puedes empezar con una sola planta o unas pocas y un depósito pequeño. Después, como con la comida, el apetito aumenta, y podrás ampliar todo el sistema a medida que crezcan tus necesidades, añadiendo más macetas: puedes llegar fácilmente a 50 o incluso 100, junto con un depósito grande. Los cultivadores comerciales utilizan todavía más, así que las posibilidades de ampliación no terminan en cien. Las imágenes ilustran bien las opciones para ampliar estos sistemas modulares, tan populares. Se muestran tres de las configuraciones más vendidas, con 4, 12 y 48 macetas; el volumen del depósito o del Flexitank se adapta en cada caso.

Los sistemas hidropónicos de bajo mantenimiento Easy2grow, que también funcionan únicamente con presión gravitatoria, son perfectos para un armario de cultivo, un invernadero, un túnel de cultivo o el jardín. También son la respuesta a la pregunta de dónde y cómo cultivar deliciosas fresas y otras frutas y verduras populares sin desperdiciar ni una gota de agua. No en vano son, a escala mundial, los sistemas más vendidos de AutoPot.


Al igual que con la gama 1Pot, también es posible ampliar todo el sistema a medida que aumentan las necesidades y la experiencia de cada cultivador. Como el modelo básico consta de dos recipientes de cultivo, el sistema siempre se puede ampliar añadiendo un número par de macetas. En cuanto a la cantidad, las posibilidades vuelven a ser prácticamente ilimitadas. Como ejemplo, mostramos una imagen del sistema easy2grow con 6 macetas, que, junto con el módulo básico, es una de las opciones más populares para el cultivo doméstico de diferentes tipos de cultivos. El esquema muestra las opciones de distribución del sistema.


¿Qué caracteriza a los sistemas hidropónicos AutoPot Easy2grow?
- Eficacia extraordinaria. Y de dos tipos. La primera ventaja es el aprovechamiento del espacio. ¡Utiliza de la mejor manera posible el espacio de tu armario de cultivo o invernadero! Además, easy2grow ofrece a los cultivadores la máxima eficacia durante la fase inicial de crecimiento de las plantas adultas, que no sufren por falta de espacio. Al mismo tiempo, la tecnología AutoPot AQUAvalve mencionada garantiza que reciban agua y nutrientes justo según sus necesidades.
- Versatilidad. Gracias a las posibilidades prácticamente ilimitadas de ampliar el sistema de cultivo con módulos conectados al depósito de solución nutritiva y a la opción de elegir macetas de 8,5 o 15 litros, puedes alternar los cultivos sin problemas.

Máximo espacio para que crezcan tus plantas y mínimas necesidades de mantenimiento. Así pueden describirse brevemente los sistemas de bandejas AutoPot.

Este tipo de sistemas hidropónicos es adecuado para todas las fases de crecimiento de las plantas adultas. Se reconoce porque varias macetas se colocan en un mismo depósito con una tapa superior, y una única válvula AQUAvalve se encarga de todas las macetas del sistema de bandejas. Los sistemas de bandejas AutoPot están disponibles en tres versiones, según el número de macetas y el volumen del depósito correspondiente:
- Sistema AutoPot Auto3 XL con Flexitank de 50 L
- Sistema AutoPot Auto8 con Flexitank de 100 L
- Sistema AutoPot Auto9 XL con Flexitank de 100 L
¿Cuáles son sus principales ventajas?
- Uso del 100 % del espacio de cultivo. Regar varias macetas en un mismo conjunto mediante una sola válvula AQUAvalve reduce drásticamente la superficie que ocupa el sistema hidropónico. Aprovecha todo el espacio de cultivo disponible sin tener que preocuparte por el acceso a cada recipiente con su plato. Por eso, estos sistemas hidropónicos AutoPot son ideales para espacios reducidos.
- Mínimas necesidades de funcionamiento y mantenimiento. Estos «sistemas de depósito» permiten regar las plantas sin generar escorrentía. Esto significa que no necesitan tuberías de desagüe y que, cuando las plantas están relativamente cerca unas de otras, también requieren menos luz. Por tanto, un menor número de válvulas y accesorios reduce notablemente tanto las tareas de mantenimiento como el consumo total de agua.
- Diseño pensado para la salud de las plantas. Todos los sistemas de bandejas AutoPot tienen una base con una forma especial que minimiza el agua estancada. La tapa bloquea la luz y las impurezas quedan atrapadas en la entrada del depósito.


¿Cultivas plantas de crecimiento rápido o, por ejemplo, verduras de hoja? Con la nueva gama de productos AQUAplate, AutoPot ofrece a los cultivadores la posibilidad de cultivar plantas sin sustrato. Proporciona a tus plantas acceso directo al agua rica en nutrientes, esencial para su correcto desarrollo.
Como puedes ver en la imagen, la gama AQUAplate incluye dos tipos de módulos: uno cuadrado y otro redondo. En la práctica, solo tienes que conectar ambos módulos al depósito de solución nutritiva (ver más adelante) y ya puedes empezar a cultivar. Otra ventaja indudable de estos módulos es su bajo precio de compra.


Los módulos AQUAplate son muy fáciles de utilizar. Primero, se coloca la planta en un collar negro de neopreno. (Como alternativa al collar AutoPot, puedes utilizar un tapón para raíces, es decir, una planta joven enraizada en un medio de siembra). Se coloca un disco de espuma azul en la base de la maceta perforada especial. Después, se coloca en la parte superior de la maceta la planta sujeta por el collar de neopreno. Por último, basta con encajar las macetas así preparadas en el módulo y conectarlo al depósito de solución nutritiva.
Este sistema de riego económico y flexible, que puedes montar en un momento, permite convertir cualquier bandeja de cultivo en un sistema AutoPot autónomo.

- El kit de riego easy2GO es muy fácil de instalar en cualquier lugar: en casa, en un invernadero, en un jardín de invierno o, por ejemplo, en la terraza.
- Este kit de riego AutoPot es perfecto para regar las plantas durante las vacaciones y, a diferencia de otros productos diseñados para este fin, al volver encontrarás plantas llenas de vitalidad.
- El kit easy2Go es la solución ideal para aficionados que quieren utilizar macetas muy grandes o simplemente mantener varias macetas pequeñas, regadas desde un único depósito de solución nutritiva.
- El kit Easy2Go incluye todo lo necesario para conectarlo a cualquier depósito de agua.
- Solo necesitas un recipiente para el agua con una capacidad mínima de 30 litros y una bandeja de jardín plana con una profundidad mínima de 30 mm.

Si necesitas un depósito para un sistema hidropónico grande, elige FlexiTank. ¿Por qué? Además de ser una forma revolucionaria de almacenar agua, incluida el agua de lluvia, y de tratarse de los depósitos plegables más vendidos del mundo —lo que, por supuesto, no es casualidad—, conviene destacar sobre todo las siguientes características de estos depósitos flexibles y únicos:
- Estructura y cubierta ligeras, pero resistentes.
- Montaje sencillo en pocos minutos. No necesitas herramientas adicionales para montarlo y ponerlo en funcionamiento.
- Menores costes de almacenamiento y transporte.
- Alto nivel de estanqueidad.
- Una amplia variedad de modelos para cada espacio de cultivo. Los depósitos flexibles FlexiTank están disponibles en capacidades de entre 25 y 1.000 litros. Los depósitos más pequeños, de 25 y 50 litros, caben prácticamente en cualquier sitio donde se necesite un depósito de agua de calidad. Estos modelos se fabrican para que ningún espacio de cultivo sea demasiado pequeño para los sistemas hidropónicos AutoPot.

La gama mejorada FlexiTank PRO satisface a los clientes más exigentes y destaca por combinar un diseño limpio con una forma y una funcionalidad excelentes. Los «Flexitank profesionales», de acabado claro, ofrecen a los cultivadores más posibilidades independientemente del clima, por lo que resultan especialmente útiles para el cultivo en exterior. Los depósitos plegables de agua FlexiTank PRO ofrecen estas ventajas:
- Son reflectantes y no dejan pasar la luz.
- Tienen un diseño ultrarresistente que elimina el riesgo de vuelco.
- Incluyen marcas de capacidad en el interior y soportes ocultos (ver imagen).
- Una vez plegados, caben en una caja pequeña (ver imagen).

Los depósitos plegables de agua de la versión PRO están disponibles en tres tamaños:
Mantén la solución nutritiva del depósito en los valores adecuados hasta una semana más.
¿Conoces el agitador de agua para depósitos? Es un accesorio práctico que los cultivadores con experiencia difícilmente pueden imaginarse sin él en sus sistemas hidropónicos. Además de evitar que se degrade el agua de riego, el agitador ayuda a oxigenarla.

Accesorios originales AutoPot disponibles
El catálogo de la marca británica AutoPot también incluye todos los accesorios que pueden resultarte útiles para cultivar plantas mediante la hidroponía.
La opción número uno para el riego en interior y exterior
Para terminar, recordamos lo que ya mencionamos al principio. Todos los sistemas de riego AutoPot funcionan sin consumir energía y no necesitan bombas, temporizadores ni ningún otro dispositivo para funcionar. Además, puedes dejarlos sin supervisión durante varias semanas. Lo único que necesitan para funcionar es la presión gravitatoria del depósito de agua. En definitiva, cultivo sin consumo de energía. Por eso, la gama AutoPot ha ido superando a otros líderes del mercado y los cultivadores quedan cada vez más satisfechos con cada cosecha.

AUTOPOT RECOMIENDA
AutoPot Airdome mejora la oxigenación de la zona radicular. Es un accesorio económico e imprescindible para los sistemas AutoPot, cuyo uso puede aumentar las cosechas hasta un 130 %. Además, se monta en medio minuto.

El fabricante británico recomienda los fertilizantes holandeses Biotabs a todos los cultivadores que prefieren la nutrición natural de las plantas. Al utilizar Biotabs, los nutrientes se aportan directamente a las macetas y el depósito se llena únicamente con agua tratada.
Estos productos son muy interesantes por sí mismos y, además, funcionan a la perfección con los sistemas de riego AutoPot. Lo mismo ocurre con las marcas Canna y BioBizz. AutoPot mantiene también una colaboración de larga duración con BudBox, el fabricante británico líder de armarios de cultivo. Otro socio de AutoPot es Lumatek, una opción excelente para iluminación artificial, por ejemplo, dentro de un armario de cultivo BudBox.
Estaremos encantados de ayudarte a elegir, entre el completo catálogo de AutoPot, el equipo que mejor se adapte a tus planes y necesidades de cultivo. No dudes en preguntarnos lo que quieras en nuestra dirección habitual: info@higarden.eu.
También te recomendamos estos productos:
- Autopot Aquabox Spyder plain para cultivar en bancales elevados.
- Fertilizantes Shogun
- BioNova Starter pack AutoFlower Supermix
Qué puedes leer a continuación:
- Los mejores ventiladores para armarios de cultivo: ¿EC o AC?
- Cómo cultivar en exterior?
- SHOGUN: los mejores fertilizantes británicos, con especial atención a la investigación
Nuestras plantas disfrutan de los últimos rayos del verano y el aire se llena del aroma de la cosecha que está madurando. Se acerca la cosecha y, por fin, todo el esfuerzo invertido empieza a dar sus frutos. Para sacar el máximo partido a la cosecha, necesitarás las herramientas adecuadas. Te traemos productos de eficacia probada y consejos para que coseches como un profesional.
Tijeras
Unas tijeras de jardinería de calidad con la punta fina deberían formar parte del equipo básico de cualquier cultivador. Te serán útiles no solo durante la cosecha, sino también para podar y dar forma a las plantas o para clonarlas. En este caso, conviene destacar que las tijeras para papel o manicura no son un sustituto adecuado, a menos que quieras acabar con el síndrome del túnel carpiano. Para los trabajos más duros (tallos gruesos, hojas grandes), son adecuadas las tijeras de jardinería grandes con muelle, que puedes elegir con hojas rectas o curvas. Para el acabado fino y el trimming, lo mejor son las tijeras de poda fina o las Mini Clippers.
Protección personal
La resina de algunas plantas puede provocar una leve reacción alérgica al entrar en contacto directo con la piel, parecida a una quemadura de ortiga. Durante la cosecha y al manipular las plantas, protege tus manos con guantes desechables de nitrilo o vinilo. También es recomendable llevar ropa larga que cubra los antebrazos y, si la temporada ha ido bien y te espera una auténtica jungla por delante, quizá te resulte útil un traje de protección. Y, por último, un consejo secreto. La resina puede quedarse pegada a cualquier superficie y la forma más fácil de eliminarla de las herramientas, las manos o la ropa es usar alcohol etílico puro.
Cosecha y trimming
La mayoría de los cultivadores no aprovecha la planta entera y, durante la cosecha, tiene que separar las partes útiles (flores) de las que aprovechará de otra manera o desechará (tallos, hojas). El objetivo del trimming (limpieza) es retirar del producto final todas las hojas sobrantes, lo que mejora su calidad y ayuda a evitar la aparición de moho durante el secado. Puedes limpiar las flores antes de secarlas (trimming en húmedo) o después (trimming en seco). En ambos casos, te esperan varias horas o decenas de horas de trabajo con las tijeras y, si quieres cuidar tu espalda, te conviene invertir en una bandeja para trimming, que además recoge la valiosa resina que cae de las flores durante la cosecha. Para los cultivadores a gran escala y los más perezosos, existen trimmers mecánicos y bolsas de trimming, que harán por ti una buena parte del trabajo.
Secado
Si se secan correctamente, las hierbas conservan su potencia, aroma y propiedades medicinales incluso durante un almacenamiento prolongado, sin riesgo de que aparezca moho o se deterioren. El mejor lugar para secar hierbas o setas es una habitación oscura y bien ventilada, con una temperatura de unos 20 °C y una humedad ambiental aproximada del 40-50 %. Ten cuidado con el polvo y otras impurezas, que podrían deteriorar el producto final. Las mallas de secado son muy prácticas y garantizan que el material se seque de manera uniforme. Si procesas la cosecha en casa y te molesta el olor desagradable que puede incomodar a quienes te rodean, seca la cosecha en un armario de cultivo con ventilación mediante un ventilador y un filtro de carbón para olores.
Almacenamiento
En condiciones adecuadas, las flores tardarán entre dos semanas y un mes en secarse lo suficiente y estar listas para guardarlas. Si quieres que tus hierbas conserven su aroma, te recomendamos guardarlas en un lugar fresco y oscuro, dentro de tarros con tapa hermética, que deberás abrir regularmente (al menos una vez a la semana) durante unos minutos para dejar salir el exceso de humedad. Así evitarás que aparezca moho y que el material seco se degrade. Para conservar su calidad, es importante que el material vegetal no se seque por completo. Para mantener el nivel de humedad adecuado, utiliza sobres de Integra Boost o Boveda.
Y algo más: cómo extraer la resina
Algunos cultivadores buscan constantemente nuevas formas de intensificar el placer que les proporciona el aroma de las hierbas. Para quienes quieren disfrutar de un perfil terpénico puro, existe la extracción de resina, que permite obtener concentrados de calidad como el rosin, entre otros. Hay distintos métodos de extracción, como el tamizado mecánico o el uso de disolventes (DME y otros), pero la separación con agua garantiza un producto de máxima pureza. El proceso consiste en sumergir el material seco rico en resina en agua fría, donde las glándulas resinosas, llamadas tricomas, se separan del material vegetal. Después, se recogen en una serie de mallas con orificios microscópicos. Para empezar, solo necesitas bolsas para extracción con agua Urban Bubble Bags y unos cuantos cubos. Si quieres ahorrar trabajo al mezclar y aprovechar al máximo el material seco, te recomendamos equiparte con una lavadora para separar el polen.
¿Te da pena que la temporada de cultivo esté llegando a su fin y te gustaría cultivar durante todo el año? Prueba el cultivo interior de plantas con iluminación artificial. Descubre cómo hacerlo en el blog de Higarden.
Tanto si decides germinar en interior hierbas aromáticas, hortalizas, Microgreens o plantas ornamentales o medicinales, tu éxito dependerá de las condiciones ambientales que proporciones a las semillas. Una ventaja indiscutible del cultivo interior es que tienes el control absoluto. En las siguientes líneas te enseñaremos a aprovecharlo y a germinar con un cien por cien de
éxito.
A diferencia de la siembra de semillas directamente en el suelo al aire libre, donde el éxito depende de la naturaleza, en interior eres tú quien controla las condiciones. Gracias a los armarios de cultivo (o a los propagadores), puedes mantener las semillas en germinación en condiciones óptimas. Consideramos germinación en interior:
- la germinación en un miniinvernadero de plástico junto a una ventana (adecuada para especies poco exigentes)
- la germinación en un miniinvernadero de plástico dentro de un armario de cultivo con iluminación artificial (adecuada para la mayoría de las especies)
- la germinación directamente en un armario de cultivo o propagador con iluminación artificial y sin utilizar un miniinvernadero de plástico (adecuada para la mayoría de las especies, aunque es necesario utilizar un humidificador para mantener la humedad)
NUESTRO CONSEJO: ¿Quieres empezar a germinar en interior, iniciar plántulas o cultivar Microgreens, pero no sabes qué equipo elegir? Echa un vistazo a nuestros completos sets para iniciar plántulas en interior y propagar plantas.
Factores que influyen en la germinación
- La temperatura es uno de los factores ambientales más importantes que influyen en la germinación de las semillas. La mayoría de las semillas de plantas destinadas al cultivo interior tienen un rango de temperatura concreto en el que germinan. Estos valores varían de una especie a otra, aunque la gran mayoría germina mejor a temperaturas de entre 15 y 30 °C (encontrarás información más precisa en el envase de las semillas).
- El agua es otro recurso indispensable para las semillas, sin el cual no pueden germinar. Cuando las semillas entran en contacto con un ambiente húmedo, se hinchan y la cubierta exterior se ablanda y se rompe para dejar espacio al brote. El agua también es importante para activar las enzimas del interior de la semilla y liberar las reservas de nutrientes, que las plantas utilizan durante los primeros días, cuando todavía no pueden realizar la fotosíntesis.
- La luz es un factor ambiental importante cuya relevancia varía según la especie. Algunas semillas necesitan luz para germinar, mientras que otras requieren oscuridad total. Sin embargo, todas las semillas necesitan luz en cuanto germinan.
Cómo germinar en interior: guía detallada
1) Elige el medio de cultivo
La elección del medio adecuado para germinar semillas depende principalmente de tu técnica de cultivo. En general, los medios de cultivo elaborados con materiales orgánicos (tierra, turba, coco) son más adecuados para cultivar plantas de forma tradicional, es decir, en tierra o sustrato de coco. En hidroponía o cuando se cultiva en sustratos inertes (lana de roca, perlita, vermiculita, arcilla expandida), es mejor germinar en medios estériles o en agua.
- Los sustratos de siembra con tierra son adecuados para el cultivo en mezclas de tierra o sustratos de coco.
- Los sustratos de coco combinan las ventajas de las mezclas orgánicas de tierra y los sustratos hidropónicos. Son adecuados para germinar semillas de plantas cultivadas en tierra, coco e hidroponía.
- Los tacos de siembra y Jiffy, fabricados con turba, coco y otros materiales orgánicos, están diseñados para caber cómodamente en los semilleros, lo que ahorra trabajo y espacio. Puedes utilizarlos para cultivar en tierra, coco e hidroponía.
- Los tacos de siembra de lana mineral (lana de roca), disponibles en distintos tamaños y formas, son los más adecuados para cultivar plantas en hidroponía y sustratos inertes, aunque también pueden utilizarse para germinar semillas destinadas al cultivo en mezclas de tierra.
- La perlita y la vermiculita son medios estériles elaborados con roca expandida. Se utilizan como aditivos para la tierra, pero también son adecuados para germinar semillas, sobre todo en cultivos hidropónicos.
2) Humedece el sustrato de cultivo
Si germinas en mezclas de tierra y coco, primero tienes que humedecer bien el sustrato. Puedes comprobar fácilmente la humedad de la tierra o del sustrato de coco apretando con fuerza una pequeña cantidad en la palma de la mano. Si solo caen unas gotas de agua entre los dedos, el nivel de humedad es el adecuado.
Los tacos de siembra de coco (Jiffy), la perlita, la vermiculita y los cubos de lana mineral solo tienen que ponerse en remojo antes de usarlos. Si quieres que la germinación se desarrolle en un entorno lo más estéril posible, puedes utilizar una solución diluida (0,5 %) de peróxido de hidrógeno en lugar de agua. Esto previene el marchitamiento de los brotes y la pudrición de los tallos, causados por hongos parásitos.
También puedes utilizar tés de compost que contienen microorganismos beneficiosos, protegen las plantas frente a los mohos peligrosos y, además, aceleran la absorción de nutrientes y favorecen su vitalidad. Para inocular las semillas, basta con ponerlas en remojo en el té de compost preparado antes de plantarlas en el sustrato. Atención: no se puede combinar el tratamiento del medio con una solución de peróxido de hidrógeno y el remojo de las semillas en té de compost, ya que el producto químico acaba con los microorganismos beneficiosos.
NUESTRO CONSEJO: Como alternativa al peróxido de hidrógeno, puedes utilizar el preparado Purolyt.
3) Llena el recipiente de cultivo con sustrato
Para germinar semillas en tierra o sustrato de coco, utiliza macetas pequeñas. Si quieres facilitar el trasplante, puedes elegir macetas de materiales biodegradables. Primero llena el recipiente hasta dos tercios y golpéalo suavemente contra la mesa por la base para que el sustrato se asiente. Por último, añade sustrato hasta el borde del recipiente y presiónalo ligeramente con la mano.
Lo mejor es colocar los tacos de siembra de coco y los cubos de lana mineral en una bandeja de semillero. También puedes elegir prácticas bandejas de semillero de materiales biodegradables. Si los colocas sueltos sobre una bandeja o en un propagador, las plantitas podrían volcarse al germinar y los tallos podrían romperse.
4) Planta las semillas en el medio de cultivo
Ahora puedes empezar a sembrar. Las distintas especies de plantas tienen diferentes necesidades para germinar. Algunas semillas pueden necesitar un periodo de frío antes de germinar (estratificación) o un remojo más prolongado. Salvo que se indique lo contrario, planta las semillas a una profundidad equivalente a entre dos y tres veces su longitud.
Si cultivas varias especies o variedades a la vez, es buena idea etiquetar bien las semillas al sembrarlas. Para ello, resultan prácticos los marcadores de plástico duro.
5) Mantén la humedad y la temperatura adecuadas
Cuando plantas las semillas en un sustrato húmedo, comienza el proceso de germinación. Ahora es importante mantener una temperatura, humedad e intensidad de iluminación adecuadas en el espacio de cultivo. Estos factores varían según la especie, pero, en general, la mayoría de las especies cultivadas en interior necesitan temperaturas de entre 15 y 30 °C y una humedad ambiental elevada para germinar.
NUESTRO CONSEJO: Las esterillas térmicas son una gran ayuda para cultivar especies que necesitan temperaturas altas para germinar.
La forma más sencilla de mantener un microclima adecuado es utilizar un pequeño invernadero de plástico en el que proteger las semillas en germinación. Después puedes colocarlo en un armario de cultivo, en el alféizar de una ventana o en otro lugar adecuado. También puedes aumentar la humedad de todo el espacio de cultivo con un humidificador, una opción especialmente adecuada si germinas muchas semillas a la vez (por ejemplo, para cultivar Microgreens).
Comprueba cada día la humedad del sustrato y, si te parece que está demasiado seco, humedécelo con agua limpia utilizando un pulverizador. No es buena idea regar directamente las semillas en germinación, ya que podrían quedar arrastradas hasta la superficie. Las semillas deberían germinar en el plazo propio de cada especie. Las semillas más recientes germinan más rápido que las viejas o las que se han almacenado mal, que podrían no germinar en absoluto.
6) Proporciona luz a las plantas
Las plantas necesitan luz para vivir, y esto también se aplica a las semillas en germinación y recién germinadas. Muchos cultivadores germinan las semillas en un propagador de plástico junto a una ventana, una buena solución para las especies menos exigentes o las plantas destinadas al cultivo al aire libre. Sin embargo, para el cultivo interior es mejor empezar directamente bajo iluminación artificial. Así te aseguras de que las plantas reciban suficiente luz desde los primeros días, aceleras su crecimiento y evitas que los tallos se espiguen.
Las luces de cultivo para la germinación y la iluminación de plántulas tienen una potencia menor y emiten un espectro lumínico adecuado para la fase de crecimiento. La forma y el tamaño adecuados dependen principalmente del número de plantas que tengas previsto cultivar.
La altura a la que se cuelgan las luminarias de cultivo para la germinación y las plántulas jóvenes depende de la intensidad de la luz que emiten. Estas son las alturas orientativas para colgar las luces de cultivo para la germinación y las plántulas, según su potencia:
- para luces de hasta 120 W destinadas a la germinación y las plántulas: entre 10 y 40 centímetros por encima de las puntas de las plantas
- para luces LED de cultivo de entre 120 W y 1.000 W: entre 60 y 90 centímetros por encima de las puntas de las plantas
El fotoperiodo (número de horas de iluminación ininterrumpida durante 24 horas) depende de la especie cultivada, pero para la mayoría de las plantas es de entre 12 y 16 horas al día. La forma más sencilla de controlar el encendido y el apagado de las luces es utilizar temporizadores ajustables.
7) Prepara las plántulas para la fase de crecimiento
La fase de germinación termina cuando aparecen sobre la superficie del sustrato las dos primeras hojas cotiledonares. Si has germinado las semillas en macetas, las plántulas recién nacidas deberían tener espacio suficiente para las raíces durante los primeros días o semanas (según la especie), por lo que no es necesario trasplantarlas de inmediato. Si has germinado las semillas en Jiffy o en tacos de siembra, tendrás que trasplantar las plantitas a los pocos días de la germinación.
Germinar en interior puede ser todo un reto, pero confiamos en que nuestros consejos te hayan preparado para ello. Recuerda que nadie nace sabiendo y que, si tienes algún problema para elegir el equipo o necesitas cualquier otra orientación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Para encontrar más consejos útiles, visita el blog de Higarden.