Protección de plantas
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Las babosas pueden destruir en una sola noche una cosecha en la que llevas semanas trabajando. ¿Cómo puedes deshacerte de ellas de una vez por todas sin dañar el resto del jardín? Hemos preparado un repaso de todos los métodos disponibles, desde los naturales hasta los productos más eficaces.
Las babosas están presentes prácticamente en todos los jardines. La que más daños causa es la babosa española (Arion vulgaris), una especie que se extendió hasta aquí desde Europa occidental y que en los últimos años se ha convertido en una pesadilla para quienes cultivan en Chequia. Durante el día, las babosas se esconden en lugares húmedos y salen a buscar alimento cuando anochece. Son omnívoras, pero prefieren las partes jóvenes y tiernas de las plantas. Por eso, a menudo se alimentan en primavera de los brotes recién germinados de lechugas, fresas, calabacines o tomates, aunque tampoco desdeñan otras plantas ni las flores. Las babosas prefieren los ambientes húmedos y cálidos, y están más activas por la noche después de la lluvia o de regar el jardín. Esta plaga se reproduce muy deprisa y una sola babosa puede poner cientos de huevos en una temporada. Debido a la falta de enemigos naturales, las babosas se extienden a una velocidad increíble. Si no quieres perder la cosecha, conviene protegerla con todos los métodos disponibles.
Prevención contra las babosas
Como ocurre con cualquier plaga, prevenir es siempre más fácil que eliminar las babosas. A estos moluscos les gustan especialmente los ambientes con lugares húmedos en los que puedan esconderse del sol y la sequedad. Si acondicionas el jardín para reducir al mínimo esas condiciones, disminuirás considerablemente el riesgo de infestación.
Lo más importante es mantener limpios los bancales. Retira con regularidad las malas hierbas, las hojas caídas y otros restos. Es mejor regar por la mañana que por la noche, para que el suelo húmedo no atraiga a las babosas durante la noche. Una buena medida preventiva es cultivar en bancales elevados o en macetas con bordes protectores. Si utilizas acolchado, es mejor elegir paja en lugar de astillas de madera, ya que dificultará el desplazamiento de las babosas.
- Retira con regularidad del jardín las malas hierbas, las hojas caídas y las partes muertas de las plantas.
- Riega por la mañana para que el suelo no esté húmedo durante la noche.
- Utiliza bancales elevados o jardineras.
Métodos mecánicos para eliminar las babosas
En el caso de las babosas, la eliminación mecánica resulta bastante eficaz, al menos si la infestación no alcanza proporciones bíblicas. Puedes recogerlas a mano; lo más fácil es hacerlo después del anochecer con una linterna frontal. También puedes colocar trampas mecánicas con cerveza alrededor de las plantas, ya que las atrae. La clave para tener éxito en la «caza» de babosas es la constancia. Si sales al jardín todas las noches, deberías poder reducir su número hasta un nivel asumible.
- Recoge las babosas al anochecer o por la mañana temprano.
- Coloca trampas para babosas en los bancales.
- Retira las babosas del jardín todos los días para reducir su población.
Repelentes naturales y barreras contra las babosas
Si quieres deshacerte de las babosas sin productos químicos, puedes probar métodos ecológicos, como la arena, el serrín o las cintas de cobre. Por sí solos, estos métodos no serán totalmente eficaces, pero combinados con la eliminación mecánica y la prevención pueden salvar tu jardín de una plaga de babosas.
- Forra los bordes de las macetas y de los bancales elevados con cinta de cobre, que las babosas no pueden atravesar.
- Esparce arena, ceniza o serrín alrededor de las plantas para que se seque la mucosidad de las babosas.
- Planta en los bordes de los bancales especies que no gusten a las babosas, como ajo, tomillo o lavanda.
Productos eficaces contra las babosas
Puede que los métodos anteriores no sean suficientes y no te quede más remedio que recurrir a productos modernos contra las babosas. En su mayoría son gránulos muy eficaces, aunque algunos tipos pueden ser tóxicos, por ejemplo, para las mascotas. Otros métodos más respetuosos, como los nematodos parásitos, también pueden reducir considerablemente la población de babosas del jardín.
- Utiliza gránulos no tóxicos contra las babosas a base de hierro.
- También puedes utilizar protección biológica contra las babosas mediante nematodos del género Phasmarhabditis.
Por último, en este artículo también debemos mencionar a los enemigos naturales de las babosas, como los erizos, las ranas, las aves o los luciónes. Aunque es difícil influir en la presencia de estos animales en tu jardín, al menos puedes intentar crear un entorno limpio y no tóxico en el que puedan prosperar. También puedes recurrir a patos corredores indios, especializados en cazar babosas.
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¿Revolotean pequeñas moscas negras alrededor de tus macetas y, de vez en cuando, sale del sustrato una larva translúcida con la cabeza negra? Entonces tienes mosquitos del sustrato. Estas plagas discretas pueden causar más problemas a las plantas de lo que parece a primera vista. Los adultos no hacen daño, pero las larvas se comen las raíces finas, transmiten patógenos y frenan el crecimiento. ¿La buena noticia? Puedes combatirlas con éxito mediante métodos naturales y biológicos. Te contamos cómo.
¿Qué son los mosquitos del sustrato y por qué son peligrosos?
Los mosquitos del sustrato (Sciaridae) son pequeñas moscas parecidas a mosquitos que miden entre 1 y 4 milímetros. Las hembras ponen sus huevos en el sustrato, de los que nacen larvas translúcidas con la cabeza negra. Las larvas son las que causan los mayores problemas. Se alimentan de materia orgánica, algas y raíces jóvenes, lo que dificulta que las plantas absorban agua y nutrientes. Como consecuencia, el crecimiento se ralentiza, las hojas amarillean y las plantas se debilitan en general. Los mosquitos del sustrato también transmiten mildiu y patógenos, lo que, combinado con un ambiente húmedo, puede tener un efecto devastador en tus plantas.
¿Cómo puedes saber si tienes mosquitos del sustrato?
Es fácil darse cuenta de que los mosquitos del sustrato se han multiplicado. La principal señal es ver a los adultos revoloteando sobre el sustrato, sobre todo al regar o manipular las plantas. Las larvas se encuentran justo debajo de la superficie del sustrato. Si no actúas a tiempo, puedes observar estos síntomas en las plantas:
- marchitamiento incluso después de regar abundantemente
- crecimiento lento
- amarilleamiento de las hojas
Métodos naturales para combatir los mosquitos del sustrato
Si los mosquitos del sustrato han invadido tu jardín, prueba primero métodos naturales antes de recurrir a insecticidas químicos. Estos métodos eficaces ayudan a combatirlos:
- Trampas adhesivas amarillas: El color amarillo atrae a los mosquitos del sustrato adultos. Coloca trampas adhesivas amarillas alrededor de las plantas para capturar a tantos adultos como sea posible. Cambia las trampas con regularidad.
- Deja que se seque el sustrato: Las larvas de los mosquitos del sustrato necesitan humedad para vivir y prosperan en un sustrato demasiado empapado. Deja que la tierra se seque bien entre riegos para reducir la población de larvas alrededor de las raíces.
- Riego con una solución diluida de peróxido de hidrógeno: Una solución diluida (por ejemplo, peróxido al 3 % diluido en agua en una proporción de 1:4) ayuda a eliminar las larvas del sustrato. Aplícala cada varios días, preferiblemente como tratamiento puntual.
Productos contra los mosquitos del sustrato
Los insecticidas químicos son menos eficaces contra los mosquitos del sustrato que contra otras plagas de insectos, por lo que es mejor eliminarlos con métodos naturales. La protección biológica y los insecticidas biológicos protectores a base de aceites naturales son eficaces.
- Protección biológica contra los mosquitos del sustrato: Para combatirlos, son eficaces los nematodos parásitos (Steinernema feltiae), las bacterias (Bacillus thuringiensis var. israelensis) y los ácaros depredadores, que cazan activamente las larvas.
- Insecticidas contra los mosquitos del sustrato: Biocont contra los mosquitos del sustrato en el sustrato, Agro Natura Mosquitos del sustrato
- Productos preventivos para proteger las plantas de los mosquitos del sustrato: Biocont PREV-GARD, Neem Azal, Rock Effect, CannaCure, BioBizz Leaf Coat, BioNova NovaFoliar, Botano Health
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Las arañas rojas son una de las plagas más peligrosas que puede encontrar cualquier cultivador. Estos diminutos arácnidos, casi invisibles a simple vista, pueden causar daños enormes y, si no los detienes, pueden destruir toda la cosecha en unas pocas semanas. En este artículo veremos cómo reconocer las arañas rojas, por qué proliferan tanto en tus plantas y cómo combatirlas eficazmente.
¿Qué son las arañas rojas y por qué son tan peligrosas?
Las arañas rojas son pequeños arácnidos de la familia Tetranychidae, cuyo representante más común en los espacios de cultivo interior y en los jardines es la araña roja común (Tetranychus urticae). Estos diminutos ácaros miden apenas 0,4 mm, tienen cuatro pares de patas y presentan distintos colores según la especie y el entorno: desde el verde y el amarillo hasta el rojo.
Las arañas rojas se reproducen increíblemente rápido y, en condiciones ideales (calor y sequedad), pueden cubrir literalmente toda una planta en unas pocas semanas. Además de su rápida reproducción, son difíciles de detectar porque se esconden con facilidad en los pliegues entre las hojas. Las hembras crean refugios en las puntas de las plantas o entre las hojas, donde ponen sus huevos. De ellos nacen larvas al cabo de 3–15 días, que alcanzan la edad adulta en los días siguientes y continúan colonizando la planta. Con temperaturas altas y poca humedad, este ciclo se acelera drásticamente. Por eso, las arañas rojas son un problema frecuente en espacios de cultivo interior cerrados y en invernaderos.
Cómo saber si tienes arañas rojas
Es difícil detectar las arañas rojas en las plantas, ya que a menudo no se ven a simple vista. Sin embargo, no debes pasar por alto las señales de alerta que acompañan a una infestación de arañas rojas:
- Pequeños puntos amarillentos o blanquecinos en las hojas, sobre todo en el envés, donde las arañas rojas suelen succionar la savia.
- Telarañas finas entre las hojas, en los tallos y en las puntas de las plantas. Son un signo típico de una infestación intensa de arañas rojas.
- Marchitamiento y secado prematuro de las hojas, aunque las plantas reciban suficiente agua.
Métodos naturales para combatir las arañas rojas
Si has detectado arañas rojas en tus plantas, antes de recurrir a productos químicos, prueba estos métodos naturales de eficacia probada. Son respetuosos con el medio ambiente y, a menudo, muy eficaces:
- Cambio de las condiciones ambientales: A las arañas rojas les gustan la sequedad y el calor. Si cultivas en interior, reduce la temperatura por debajo de 25 °C y aumenta la humedad relativa del aire hasta el 60-70 %, para ralentizar su reproducción. Una mejor circulación del aire también dificultará que se desplacen por las plantas.
- Limpieza mecánica: Puedes retirar las arañas rojas de las hojas de forma mecánica, con un paño húmedo o con una aspiradora a baja potencia. Si es posible, prueba a rociar las plantas con agua.
- Control biológico: También son eficaces contra las arañas rojas los ácaros depredadores persimilis, californicus, A. andersonii, N. fallacis y G. occidentalis, así como el mosquito depredador de la especie Feltiella acarisuga, además de Stethorus punctillium y Oius insidiosus.
Productos contra las arañas rojas
Cuando la infestación de arañas rojas es intensa, es necesario recurrir a tratamientos por pulverización. Aun así, puedes elegir entre soluciones más suaves y otras más drásticas.
Pulverizadores y jabones naturales contra las arañas rojas
Estos productos son respetuosos con el medio ambiente y, además de proteger las plantas de las arañas rojas, también las protegen de patógenos y otros insectos. Entre los productos naturales de eficacia probada contra las arañas rojas están:
- Aceite de neem: Biocont NeemAzal
- Emulsiones oleosas: Rock Effect
- Espráis biológicos: BioBizz Leaf Coat, Canna Cure, NATURA, BHB MM, Spider Plant
Tratamientos químicos contra las arañas rojas: acaricidas
Los productos específicamente indicados contra los insectos chupadores, como las arañas rojas, se denominan acaricidas. Sin embargo, ten cuidado al utilizarlos en plantas destinadas al consumo. Estos productos requieren un plazo de seguridad y pueden perjudicar tu salud.
- Biocont PREV-GUARD
- AgroBio Karate
- SmC Spidermite Control
- Agro Araña roja STOP
- Spruzit Pest Free
- Nissorun
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¿Revolotean pequeñas moscas blancas alrededor de tus plantas? Entonces tienes moscas blancas. Son plagas de insectos habituales que encontrarás en plantas cultivadas en invernaderos, en interior y al aire libre. Las moscas blancas no están entre los insectos más peligrosos, pero succionan la savia de las hojas, transmiten enfermedades y conviene eliminarlas cuanto antes. Por suerte, no es muy difícil. ¡Te contamos cómo hacerlo!
¿Qué son las moscas blancas y por qué son tan peligrosas?
Las moscas blancas (Aleyrodidae) son insectos pequeños emparentados con los pulgones que se alimentan succionando la savia de las plantas. A primera vista, estas pequeñas moscas blancas pueden parecer inofensivas, pero son capaces de causar daños considerables a las plantas. Además de debilitarlas al succionar la savia, también excretan melaza pegajosa, una sustancia azucarada que se deposita en las hojas y favorece el crecimiento de hongos. Estos reducen la capacidad de las hojas para realizar la fotosíntesis y debilitan aún más las plantas. Las moscas blancas también transmiten distintas enfermedades víricas que se propagan muy rápido entre las plantas, especialmente en un invernadero, en un armario de cultivo o en una instalación de cultivo interior. Si permites que se multipliquen, puedes perder fácilmente toda la cosecha.
Cómo reconocer si tienes moscas blancas
No es muy difícil detectar las moscas blancas. Los adultos parecen pequeñas moscas blancas y miden aproximadamente entre 1 y 2 milímetros. Normalmente las verás revoloteando alrededor de las plantas, aunque la mayoría vive en el envés de las hojas, donde succiona la savia. Si quieres comprobar la gravedad de la infestación, prueba a mover ligeramente las plantas y observa cuántas moscas salen volando del envés de las hojas. Otros síntomas de una infestación de mosca blanca son:
- Manchas blancas en las hojas: Las moscas blancas excretan una sustancia cerosa de color blanco que deja marcas en las hojas y favorece el crecimiento de hongos.
- Hojas dañadas: Las plantas afectadas tienen las hojas marchitas y salpicadas de puntos claros.
- Huevos de mosca blanca: Encontrarás los huevos de mosca blanca en el envés de las hojas, dispuestos en un característico patrón circular.
Métodos naturales para combatir las moscas blancas
Si has detectado moscas blancas alrededor de tus plantas, antes de recurrir a productos químicos, prueba algunos métodos naturales de eficacia probada. Son respetuosos con el medio ambiente y, a menudo, muy eficaces:
- Trampas adhesivas amarillas: A las moscas blancas les atrae el color amarillo y, si colocas trampas adhesivas amarillas alrededor de las plantas afectadas, podrás atrapar fácilmente a los adultos. Cambia las trampas adhesivas con regularidad.
- Control biológico: Para combatir las moscas blancas son muy eficaces las avispillas parásitas (formosa, E. eretmocerus), los ácaros depredadores (Amblyseius swirskii) y los hongos entomopatógenos (bassiana, I. fumosorosea)
- Pulverización ecológica contra la mosca blanca: Para combatir las moscas blancas, prueba insecticidas con aceites esenciales (Rock Effect) y otros productos biodegradables (por ejemplo, CannaCure, BioBizz Leaf Coat, BioNova NovaFoliar, Botano Health).
- Pulverizaciones preventivas contra las moscas blancas: Es más fácil prevenir una infestación que eliminar las moscas blancas. Por eso, trata también con regularidad las plantas sanas con pulverizaciones preventivas de protección, que las protegerán de plagas y patógenos y mejorarán su vitalidad.
Productos contra las moscas blancas
Si no consigues eliminar las moscas blancas con métodos naturales, puedes recurrir a métodos más eficaces. En este caso, también puedes elegir entre pulverizaciones ecológicas contra las moscas blancas e insecticidas químicos. Sin embargo, ten cuidado al utilizarlos en plantas destinadas al consumo. Estos productos requieren un plazo de seguridad y pueden perjudicar tu salud.
- Insecticidas sistémicos: Las pulverizaciones con acetamiprid como principio activo son muy eficaces contra las moscas blancas (Mospilan). Tienen un efecto duradero y actúan en todas las fases de desarrollo de la mosca blanca, desde la larva hasta el adulto.
- Pulverizaciones contra la mosca blanca: También puedes probar pulverizaciones con azadiractina o pulverizaciones destinadas a eliminar las moscas blancas.
- Pulverización casera contra la mosca blanca: El aceite de neem también es muy eficaz contra las moscas blancas. Basta con mezclar 5 mililitros de NeemAzal con 1 litro de agua templada y una gota de jabón líquido. Aplica esta mezcla primero dos veces, con un intervalo de tres días, y después sigue aplicándola hasta eliminar las moscas blancas. Ten en cuenta que el aceite de neem tiene un sabor y un olor intensos y no es adecuado para aplicarlo en plantas medicinales en plena floración.
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Todo está verde, la temporada de crecimiento está en pleno apogeo, pero tus plantas no tienen buen aspecto, aunque les dediques todos los cuidados? Puede que, al examinar más de cerca las hojas o el sustrato, encuentres visitantes indeseados en forma de plagas. ¿Cómo combatirlas y qué medidas preventivas tomar para proteger las plantas sanas?

Entre las plagas más conocidas, tanto dentro de casa como en los jardines, están los pulgones, las arañas rojas y las cochinillas. También pueden afectar a tus plantas las moscas blancas, los mosquitos del sustrato, los trips o las cochinillas algodonosas. El primer paso que puedes dar para prevenirlas empieza en la propia tienda donde compras la planta. Comprueba siempre con cuidado si hay alguna plaga en el envés de las hojas, en el tallo, en las flores o en el sustrato. Aunque no veas ninguna, las telarañas que tejen las arañas rojas o la melaza que las cochinillas dejan en las hojas también pueden ser una mala señal.
Si, a pesar de todo, ya has llevado a casa a algún visitante indeseado o aparecen plagas en tu balcón o jardín, llega la fase de combatirlas y solucionar el problema. Si es posible, separa la planta afectada de las demás para evitar que las plagas se propaguen. Comprueba también minuciosamente si las plagas de la planta infectada ya han afectado a las otras.

En nuestra tienda online ofrecemos muchos productos que se pueden utilizar contra las plagas chupadoras y masticadoras, incluidos productos de origen natural. Sin embargo, siempre es importante actuar a tiempo y, por lo general, repetir el tratamiento hasta que las plagas hayan desaparecido por completo. En el caso de las plantas comestibles, debes consultar en el envase el plazo de seguridad correspondiente al cultivo en el que se vaya a utilizar la pulverización y evitar aplicarla antes de la cosecha, tanto por el sabor como por su posible toxicidad. Para atrapar las plagas voladoras, puedes utilizar las clásicas trampas adhesivas o flechas adhesivas, que se cuelgan sobre la planta o se clavan directamente en el sustrato. Permiten detectar a tiempo la presencia de una plaga y, si es necesario, actuar de inmediato. Sin embargo, todo combate siempre conlleva pérdidas, ya sea en las hojas, la vitalidad de la planta, la cantidad o el sabor de los frutos.
Por eso, la revisión periódica y la protección preventiva son lo más importante y lo mejor que puedes hacer por tus plantas. Como es necesario repetir las pulverizaciones preventivas, te recomendamos utilizar alguno de los productos naturales, adecuados tanto para plantas ornamentales como comestibles. Además de protegerlas contra las plagas, aportan nutrientes a las plantas y ayudan a mejorar sus defensas en general. Suelen estar elaborados a base de aceites u otras sustancias naturales que eliminan eficazmente las plagas, pero son inocuos para las personas, los animales domésticos y los insectos beneficiosos. Como la mayoría de las plagas se encuentran en el envés de las hojas, no olvides aplicar también la pulverización en esas zonas.

Hoy repasaremos cuáles son las enfermedades de las plantas más frecuentes y cómo pueden afectarlas. Pero no te preocupes: gracias a los productos de eficacia probada, no tendrás que temer tanto estos problemas y tus hierbas se mantendrán llenas de vitalidad.

Según su origen, las enfermedades de las plantas se pueden dividir en tres categorías: fúngicas, bacterianas y víricas. Las enfermedades fúngicas de las plantas, que suelen prosperar con la humedad, el calor y la oscuridad, se conocen como mohos y, a diferencia de las enfermedades bacterianas y víricas, se pueden identificar fácilmente en las plantas.
Antes, será mejor que veamos qué puedes hacer para que tus hierbas estén sanas. Esperamos que, después de repasar un poco más abajo los tipos de enfermedades de las plantas más comunes y las opciones para tratarlas, ya no tengas que preocuparte tanto por ellas en tu cultivo.
PREVENCIÓN O CÓMO CUIDAR ADECUADAMENTE EL ENTORNO DE LAS PLANTAS
- Pulverización preventiva. Te recomendamos utilizar Canna CURE, un producto BIO al 100 % para pulverizar las hojas durante todo el ciclo de cultivo. Destaca por su fórmula única, que te permitirá tener el cultivo bajo control. Aplícalo por ambos lados de las hojas y tus plantas desarrollarán una resistencia excepcional, por lo que podrán hacer frente mucho mejor a las plagas, los mohos y otras amenazas. Así podrán centrarse por completo en crecer con vigor y producir abundantes flores. Por eso, cuanto mayor y más ventajoso sea el envase (el más rentable aparece en la imagen de arriba), mejor. Este producto te resultará muy útil y conviene tenerlo siempre a mano, tanto para el cultivo interior como para el exterior.
- Riego adecuado de las plantas. Ni demasiado ni demasiado poco. Controla que tus plantas no pasen sed y evita los errores de principiante, como regar o fertilizar en exceso. Un sustrato demasiado húmedo o incluso empapado es el entorno ideal para los mohos y otras enfermedades. No olvides tampoco controlar el pH pH, tanto en el medio de cultivo como en la solución nutritiva.
- Clima óptimo. Hazte con un dispositivo para medir de forma fiable la temperatura y la humedad. Añade un ventilador que garantice un flujo de aire constante en el espacio de cultivo. En general, la mayoría de las plantas prefieren temperaturas de 24-27 °C durante el día y de 21-25 °C por la noche. No deberían bajar de los 18 °C. La humedad relativa del aire debería situarse entre el 40 y el 50 %. La dificultad a la que se enfrenta cualquier cultivador al combatir los mohos es que esta humedad relativa, bastante elevada, favorece tanto a las propias plantas como a las enfermedades fúngicas. Por suerte, hay una forma de salir de este círculo vicioso: reducir la humedad del espacio de cultivo por la noche, ya que, a diferencia de las plantas, los mohos necesitan oscuridad para desarrollarse. Como la humedad del aire aumenta de forma natural por la noche, quizá también te resulte útil un deshumidificador eficaz.
- Luz germicida. Este práctico dispositivo de alta tecnología permite combatir los tres tipos de enfermedades mencionados. Solo tienes que controlar el tiempo de exposición de las plantas (una vez al día, de 2 a 5 segundos en interior y de 5 a 10 segundos en exterior) y acordarte de ponerte gafas y guantes de protección antes de utilizarlo. Una lámpara germicida de calidad eliminará las esporas de moho, las bacterias y los virus.

DESEQUILIBRIO DE NUTRIENTES FRENTE A ENFERMEDADES
Los síntomas de las enfermedades de las plantas suelen ser confusos y, en la práctica, muchos cultivadores temen que se trate de distintas enfermedades cuando, en realidad, solo tienen un «simple» desequilibrio de nutrientes. ¿Qué significa esto? Cuando una planta tiene un desequilibrio de nutrientes, está desnutrida o, por el contrario, tiene un exceso de nutrientes (sobrefertilización).
Los síntomas son parecidos y suelen consistir en manchas en las hojas. ¿Cómo distinguirlas y reconocer un problema de nutrición frente a los síntomas de una enfermedad?
- Las manchas causadas por enfermedades tienen una forma irregular y suelen aparecer en la superficie de las hojas; desde el centro hacia fuera, van amarilleando o volviéndose marrones.
- Las manchas que indican un desequilibrio de nutrientes suelen aparecer en los bordes de las hojas y se extienden hacia el interior, ya sea desde los extremos o desde las nervaduras. Además, suelen ir acompañadas de hojas retorcidas.
ENFERMEDADES DE LAS PLANTAS MÁS FRECUENTES
- Moho gris (Botrytis cinerea) es una de las enfermedades fúngicas más frecuentes de las plantas. Entre la segunda y la tercera semana de la fase de floración, debes prestar especial atención a los pétalos. Si se secan y se vuelven marrones, es un indicio muy fiable de la presencia de este moho. Basta con que un solo pétalo esté seco para que merezca la pena abrir suavemente toda la flor y comprobar si hay un foco de moho gris en su interior. Si no eliminamos el foco al detectar esta «señal» en los pétalos, el moho se extenderá muy deprisa hasta que solo podamos contemplar con pesar una mancha gris blanquecina y vellosa. ¡Puedes evitar este desagradable escenario con una prevención eficaz!
Nuestro CONSEJO: si se respetan las condiciones necesarias para crear un entorno de cultivo adecuado, que hemos descrito más arriba, la pulverización con Canna CURE es fundamental y también te servirá como método de prevención universal contra muchas plagas.
- Las algas son otro problema al que se enfrentan los cultivadores, especialmente en hidroponía. Para vivir, las algas necesitan sobre todo luz y nutrientes. Por eso, los sistemas hidropónicos suelen ser un «refugio» para ellas. Es necesario prevenir su aparición limpiando los equipos y filtrando el agua. La solución consiste en realizar limpiezas mecánicas frecuentes. También puedes utilizar peróxido de hidrógeno en una concentración del 0,5 al 1 % o lámparas germicidas.
- El oídio se reconoce por las pequeñas manchas blancas que aparecen en las hojas de plantas de 2 a 3 semanas. Son abundantes y parecen polvo blanco que se podría limpiar o sacudir. Por desgracia, no es así. Por eso, al igual que ocurre con el moho gris, una buena prevención es fundamental.
- Pythium y Phytophtora. Quizá el representante más conocido de estos mohos sea el tizón tardío de la patata (Phytophtora infestans). En la prevención y el tratamiento de estas frecuentes enfermedades fúngicas han demostrado ser muy eficaces los productos que contienen el hongo micorrícico beneficioso Trichoderma, capaz de formar una colonia propia que favorece notablemente a la planta y, al mismo tiempo, actúa como escudo protector frente a otros tipos de microorganismos fúngicos. Para una prevención eficaz, te recomendamos utilizar productos con Trichoderma junto con la pulverización de CANNACURE. Si necesitas tratar una planta afectada, utiliza productos de contacto a base de cobre. Después del tratamiento, puedes aplicar un estimulador de raíces de calidad o volver a aprovechar la potente acción de CANNACURE.

Si el moho u otra enfermedad ha afectado a tu cultivo, después de tratarlo con éxito puedes plantearte adelantar la cosecha para salvar lo que puedas. Sin embargo, si no descuidas la prevención y prestas atención al entorno de cultivo, al final seguramente te enfrentarás al «problema» contrario: ¿Qué hacer con una cosecha abundante? Los mohos también pueden atacar la cosecha una vez recogida, durante el secado o si se almacena de forma inadecuada.
Te recomendamos estos productos:
- La pulverización Canna CURE (desde 349 Kč) ofrece una prevención perfecta. Controla las plagas de las plantas y el carbón de los cereales gracias a sus propiedades físicas ecológicas, y también aporta nutrientes a través de las hojas, manteniendo las plantas en buenas condiciones en todo momento.
- Lámpara germicida UV-C COMPLETA (2 199 Kč) para una desinfección y esterilización sin concesiones, a un precio especial.
- T.A. Trikologic (desde 139 Kč) contiene el hongo micorrícico Trichoderma.
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Si tienes alguna pregunta sobre la prevención o el tratamiento de las enfermedades de las plantas, no dudes en contactarnos en la dirección de siempre: info@higarden.eu.
Quizá ya conozcas esta desagradable experiencia. Has conseguido iniciar las plántulas con éxito, así que tienes motivos para ilusionarte con el sabor intenso e inconfundible de los frutos frescos, cuando, de repente... ¡mildiu! No te preocupes: es posible prevenirlo con un alto grado de éxito. Hoy te contamos cómo hacerlo.

Es fácil reconocer las enfermedades de las plantas causadas por mildiu: sencillamente, la planta no tiene buen aspecto y pueden observarse numerosas manchas. No importa demasiado si el mildiu ha afectado a sus raíces o a los frutos, que por este motivo empiezan a pudrirse poco a poco, pero sin pausa.
Un ejemplo típico de las plantas que más problemas de mildiu dan a los cultivadores durante la temporada soleada son los tomates. Son especialmente propensos a las enfermedades causadas por mildiu, como la mancha foliar, la mancha negra del tomate, el mildiu gris, el oídio del tomate o el conocido mildiu de la patata. ¿Qué puedes hacer para conseguir frutos de tomate sanos como los de la imagen de arriba?
La prevención es clave
Por suerte, la horticultura moderna ya dispone de productos 100 % naturales que ayudan a proporcionar a los cultivos en crecimiento una protección suficiente. Por ejemplo, el biopesticida NovaFoliar hace que la superficie de las plantas resulte literalmente poco atractiva no solo para el mildiu, sino también para las distintas plagas.
También puedes evitar con éxito el mildiu, especialmente en el caso de los tomates mencionados, mediante la forma de plantarlos. Para empezar, no los plantes cerca de las patatas. Además, debes evitar que se acumule humedad, por lo que las plantas jóvenes no deben estar demasiado juntas. Si cultivas tomates u otras plantas en interior, puedes reducir considerablemente el riesgo de enfermedades causadas por mildiu con una ventilación suficiente y creando un clima óptimo en el espacio de cultivo. La falta de circulación de aire, el calor y la humedad favorecen directamente la aparición de mildiu. En exterior, por tanto, extrema las precauciones durante la época de lluvias. Asegúrate de que las hojas de los tomates no toquen la tierra.
Cómo salvar las plantas afectadas
Si el mildiu ya está bastante desarrollado en los tomates o en otras plantas, todavía no está todo perdido para la cosecha. Ni siquiera es necesario recurrir a productos químicos. Primero, intenta averiguar de qué tipo de mildiu se trata. Algunos preparados son muy específicos, mientras que otros tienen un uso más amplio. Para combatir eficazmente las enfermedades causadas por mildiu, te recomendamos un producto totalmente orgánico de nuestra gama de protección de plantas contra enfermedades: BioGarden Polyversum. Su principal ingrediente activo es el microorganismo Pythium oligandrum. Una gran ventaja de este preparado biológico es que es respetuoso con las plantas y ataca de forma selectiva e implacable únicamente al propio mildiu.

Si, aun así, optas por la prevención o el tratamiento químico de las enfermedades causadas por mildiu en tomates u otras plantas de tu jardín, no olvides el llamado plazo de seguridad. Se trata del periodo posterior a la aplicación durante el cual el consumo de los frutos puede tener efectos negativos en el organismo humano, igual que en las propias plagas. Y eso es precisamente lo que queremos evitar cuando cultivamos nuestros propios alimentos saludables.
Después de leer este artículo, ya deberías tener claro cómo evitar el mildiu y qué hacer si te encuentras con una enfermedad causada por mildiu que pone en peligro la próxima cosecha. Si necesitas más consejos sobre este tema, escríbenos a la dirección de siempre: info@higarden.eu.
- Fungicidas contra el mildiu
- Polyversum - el preparado BIO contra el mildiu más vendido
- Ventilación
Al igual que las personas, las plantas tienen un conjunto de necesidades básicas que deben satisfacerse para que puedan sobrevivir y desarrollarse de forma óptima. Estas condiciones incluyen un aporte adecuado de agua, luces, nutrientes y dióxido de carbono, además de unos requisitos de temperatura y humedad. Al cultivar plantas, debes procurar que todas estas necesidades estén cubiertas adecuadamente.
Luz
La luz es imprescindible para el desarrollo de las plantas. Sus necesidades de luz varían considerablemente y también es importante tener en cuenta que una planta necesita una cantidad distinta de luz al principio de su crecimiento que durante la fase de floración. En general, podría decirse que, antes de alcanzar la fase de floración, una planta necesita hasta 18 horas de luz al día, mientras que las necesidades de las plantas en floración se reducen a 12 horas. Las plantas son muy sensibles a la luz (a su intensidad y duración), ya que gracias a ella perciben en qué estación del año se encuentran y comienzan a prepararse gradualmente para su llegada.
Agua
Las necesidades de agua dependen de la especie de la planta, de la duración de la luz diurna y de la edad de la planta. Si no dispone de suficiente agua, puede marchitarse debido al descenso de la presión hidrostática, que es la que proporciona firmeza a la planta. En otras palabras, cuando la planta no tiene suficiente agua, sus células pierden volumen, la planta se marchita y muere.
Dióxido de carbono
Las plantas también utilizan los gases atmosféricos para crecer. Su escasez puede tener efectos perjudiciales e incluso críticos para la salud y el desarrollo de las plantas. El gas más importante de este grupo para las plantas es el dióxido de carbono (CO₂), que, junto con el agua y la luz, es imprescindible para la fotosíntesis, proceso que permite producir glucosa (que sirve de alimento a la planta).
Temperatura
Si cultivas plantas en espacios interiores, es imprescindible controlar y ajustar la temperatura con regularidad. Como ya se ha mencionado, el agua, la luz y el dióxido de carbono son componentes esenciales para la fotosíntesis. Sin embargo, la temperatura también influye considerablemente en este proceso. La planta utiliza la luz como fuente de energía para transformar el agua y el dióxido de carbono en oxígeno y glucosa, que necesita para crecer. Si la temperatura no es la adecuada, la fotosíntesis no puede desarrollarse correctamente y la planta puede sufrir numerosos efectos negativos.
Humedad del aire
En el cultivo en espacios interiores, la humedad del aire suele ser un parámetro que se pasa por alto. Con una humedad del aire óptima, la planta produce cosechas más abundantes y de mejor calidad, y también se reduce considerablemente el riesgo de enfermedades. Al principio del crecimiento, la planta suele necesitar una humedad del aire más elevada. La humedad absorbida la mantiene hasta que desarrolla el sistema radicular. Durante la fase de crecimiento y floración, se recomienda reducir la humedad para prevenir el moho y otros hongos perjudiciales.
Pocas cosas asustan más a quien cultiva que observar signos de mildiu en las plantas. Probablemente perderá una gran parte de su cosecha. ¿Cómo prevenir el mildiu que afecta a las plantas y cómo combatir el oídio y la botritis? Respondemos a estas preguntas en las siguientes líneas.
Tanto en el cultivo interior como en el cultivo exterior, los principales hongos que afectan a las plantas son el oídio y el moho gris. El oídio aparece sobre todo en las hojas y tiene aspecto de una capa blanca. El moho gris, llamado botritis, es más peligroso en las flores, donde provoca podredumbre.
Qué es el oídio
El oídio es una enfermedad de las plantas causada por hongos parásitos de la familia Erysiphaceae. Es muy fácil de reconocer: tiene el aspecto de una capa blanca y harinosa sobre las hojas. El oídio ataca primero a las hojas jóvenes, donde aparecen puntos blancos. A medida que se extiende la infección, las manchas blancas crecen y las plantas empiezan a parecer como si alguien las hubiera espolvoreado con harina fina.
El oídio se propaga más rápidamente en ambientes cálidos y húmedos. El hongo prospera especialmente en lugares mal ventilados, con una humedad ambiental del 70 al 90 % y temperaturas de entre 20 y 25 °C. Las esporas del oídio son ligeras y se propagan fácilmente por el aire, por lo que una planta infectada puede provocar una epidemia en todo el espacio de cultivo, invernadero o jardín.
Cómo reconocer el oídio en las plantas
- manchas blancas o grisáceas en las hojas
- se extiende progresivamente a toda la planta
- las hojas amarillean, se rizan y mueren
- crecimiento lento
Pulverización contra el oídio
Pulverizaciones contra el oídio son más eficaces cuando se aplican a tiempo y de forma preventiva. Para combatir el oídio, puedes utilizar fungicidas químicos, productos biológicos y pulverizaciones naturales (de origen vegetal). Los fungicidas sistémicos convencionales pueden limitar considerablemente el crecimiento del hongo en las hojas y suelen ser más eficaces. Sin embargo, hay que tener en cuenta su posible toxicidad, sobre todo al cultivar plantas medicinales.
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Una alternativa a las pulverizaciones químicas contra el oídio son los biofungicidas. Las pulverizaciones biológicas se basan en microorganismos beneficiosos (p. ej., Bacillus, Pseudozyma, Trichoderma), que compiten con el oídio y refuerzan las defensas de las plantas. Estos productos también pueden utilizarse en cultivos ecológicos.
También están ganando cada vez más atención las pulverizaciones contra el oídio con extractos vegetales, los fungicidas botánicos y los biofungicidas que contienen una mezcla de sustancias antifúngicas de origen natural (terpenos y fenoles). Estas sustancias limitan la germinación de las esporas y el crecimiento de los hongos, y al mismo tiempo son respetuosas con el medio ambiente. En el caso de los productos naturales, es importante aplicarlos periódicamente como medida preventiva.
Qué es la botritis
Botrytis cinerea es un hongo parásito que provoca la aparición de moho en las partes aéreas de las plantas. Si las condiciones son adecuadas, la botritis puede afectar a las plantas en cualquier fase de crecimiento. Sin embargo, es mucho más peligrosa durante la floración, cuando provoca la podredumbre de las flores.
La botritis pasa el invierno en forma de esclerocios, que permanecen en los restos vegetales muertos. En primavera, la botritis produce esporas que se propagan con el viento y caen sobre las plantas, donde intentan establecerse. La infección se ve favorecida por una humedad elevada, superior al 65 %, y temperaturas de entre 15 y 25 °C. Las flores y los frutos que crecen muy juntos son especialmente sensibles a la botritis.
Cómo reconocer la botritis en las plantas
- acumulaciones de moho grisáceo en las flores y las hojas
- las flores se deshacen al tocarlas
- partes de las flores visiblemente secas u oscurecidas
Pulverización contra la botritis
Pulverizaciones contra la botritis tienen el inconveniente de que el hongo desarrolla resistencia fácilmente a los fungicidas químicos. Por eso, cada vez es más frecuente recurrir a productos biológicos para protegerse contra la botritis.
Los productos contra la botritis que contienen microbios beneficiosos (Bacillus, Trichoderma, levaduras no pertenecientes al género Saccharomyces, entre otros) son más eficaces si se combinan o alternan con dosis bajas de fungicidas convencionales. Los extractos vegetales también son eficaces contra la botritis: pueden inhibir el crecimiento de los hongos y tienen un menor impacto en el medio ambiente.
Atención: al cultivar plantas medicinales, no apliques nunca pulverizaciones directamente sobre las flores en proceso de maduración o ya maduras.
Prevención del mildiu
La forma más sencilla de prevenir el mildiu en las plantas es la prevención. Una vez que el mildiu se ha desarrollado, eliminarlo sin perder la cosecha es prácticamente imposible. Estas son las reglas básicas para prevenirlo:
1) Humedad adecuada y suficiente circulación del aire: La humedad ambiental elevada y el aire estancado son las principales causas del mildiu. En el cultivo interior, utiliza siempre ventiladores de circulación para mover el aire en el espacio de cultivo. Reduce la humedad con ayuda de deshumidificadores. En el invernadero, es conveniente mantener una ligera corriente de aire.
2) Limpieza en el espacio de cultivo: El mildiu se propaga mediante esporas que flotan libremente en el aire y se depositan en las plantas y en todos los rincones del espacio de cultivo. La desinfección periódica y el cumplimiento de las normas de higiene reducen considerablemente la posibilidad de que las esporas se multipliquen y el mildiu afecte a tu cosecha. Los restos vegetales muertos son especialmente problemáticos, ya que constituyen un auténtico foco de proliferación de los hongos.
3) Pulverizaciones preventivas contra el mildiu: Existe una amplia variedad de pulverizaciones preventivas para plantas de interior y exterior. Aplícalas durante el crecimiento vegetativo y al inicio de la floración para aumentar la resistencia de las plantas a las infecciones.
En el blog de Higarden encontrarás más guías prácticas, consejos para quienes cultivan y recomendaciones de productos de eficacia probada. Allí tratamos todo lo relacionado con el crecimiento saludable de las plantas y el éxito del cultivo.
Este artículo continúa directamente el artículo sobre las enfermedades de las plantas. Lo que tienen en común las plagas y las enfermedades de las plantas es, sobre todo, que una buena prevención es la mejor protección para tus plantas.

Todo cultivador debería conocer al menos las plagas más habituales que atacan a las plantas, porque, como dice el refrán, la suerte favorece a quienes están preparados.
Los cultivadores de interior, que se dedican al cultivo de plantas en un entorno controlado, como el que proporcionan los armarios de cultivo, no suelen tener que luchar tanto contra las plagas. Sin embargo, conviene desmontar desde el principio el mito tan extendido de que, al cultivar en interior, las plagas evitarán tus plantas incluso sin una prevención adecuada. Por ejemplo, las moscas del sustrato aparecen, paradójicamente, más a menudo en plantas cultivadas en interior. Por eso, la protección preventiva de las plantas contra las plagas es un aspecto que no se debe subestimar, tanto si cultivas hierbas, frutas o verduras en casa como al aire libre.
Una característica común de las plagas de este artículo es su tendencia a permanecer en el envés de las hojas. Después, depende bastante de si dañan la planta los ejemplares adultos, que pueden verse en las partes vegetativas y suelen ser voladores (por ejemplo, los pulgones), o más bien las larvas (por ejemplo, las moscas del sustrato) que están en la tierra. Conviene controlar la tierra para detectar su presencia y comprobar que el sustrato tenga una humedad óptima.
- NUESTRO CONSEJO: ¡Empieza por hacerte con Canna CURE!
- Para empezar, te recomendamos encarecidamente la pulverización foliar contra plagas Canna CURE, que, desde su lanzamiento, se ha ganado el favor de los cultivadores de interior y exterior gracias a su composición eficaz y, al mismo tiempo, ecológica. Es un preparado extraordinariamente versátil y puedes aprovechar su eficacia al cultivar en cualquier tipo de medio de cultivo.
- Además de ofrecer una protección integral para las plantas, Canna Cure favorece considerablemente la fotosíntesis.
- Actúa formando una película protectora sobre las hojas.
- El uso regular de CannaCure te permitirá conseguir plantas con una vitalidad excepcional, resistentes a posibles ataques de todo tipo de plagas.
- Pero lo que distingue a este preparado líquido con propiedades insecticidas y fungicidas de otros productos similares es, sobre todo, su capacidad para controlar literalmente la presencia de plagas en la superficie de las plantas. Esta característica convierte a este preparado único en un producto excepcional, sin igual.

¿Cuáles son las plagas más habituales y cómo puedes combatirlas eficazmente?
PULGONES
¿Quién no conoce a estos bichitos (3-10 mm)?
- Se alimentan de la savia de los tallos, las hojas o las flores y absorben literalmente la energía vital de las plantas, lo que puede llegar a causar su muerte.
- Los pulgones atacan a muchas especies de plantas y las jóvenes en las primeras fases de desarrollo son las que más les atraen. Si atacan las hojas jóvenes, estas nunca alcanzarán su tamaño completo, ni siquiera después de eliminar la plaga.
- Es probable que todos los cultivadores se hayan encontrado alguna vez con pulgones, al menos en el jardín. Sin embargo, los pulgones son un ejemplo típico de plaga capaz de arruinar tu cosecha también en un entorno de interior.
- Hay varias especies de pulgones, pero las formas de eliminarlos son las mismas.
- Sin profundizar demasiado en la biología, añadimos un dato interesante y bastante desagradable: durante su ciclo vital, un solo pulgón adulto produce una media de entre 50 y 250 hembras con la misma capacidad reproductiva. Esto solo significa una cosa: en cuanto veas unos pocos pulgones en tus plantas, elimínalos de inmediato. De lo contrario, su población en tus macetas o bancales crecerá a un ritmo vertiginoso.
- La presencia de una hormiga que trepa por la planta o, por ejemplo, de una mariquita es un indicador bastante fiable de que hay pulgones.
- También cuesta detectar los pulgones porque tienden a quedarse en el envés de las hojas. Además, pueden ser de distintos colores, incluido el verde, que, como es lógico, resulta difícil de distinguir en las plantas verdes. Por eso, lo más complicado es llegar a verlos. Una vez detectados, identificarlos es bastante fácil.
Prevención:
- Canna CURE: pulverización contra plagas o, por ejemplo, el pesticida 100 % biológico NovaFoliar de BioNova NovaFoliar
- Una filtración del aire eficaz al cultivar en interior
Eliminación:
- Puedes eliminar a mano unos pocos ejemplares, directamente o con un bastoncillo de algodón. Otra opción es darles una ducha sencilla, es decir, eliminar las plagas con un chorro de agua si las plantas están en una maceta.
- La mejor forma de eliminar una población numerosa de pulgones es utilizar un preparado eficaz de origen biológico o químico. Prueba, por ejemplo, el conocido preparado Mospilan o la pulverización INPORO de la empresa checa AgroBio.
- Si optas por un tratamiento químico, respeta el plazo de seguridad del producto, es decir, el tiempo que debe transcurrir entre su aplicación y el consumo.
ARAÑAS ROJAS
- Esta plaga chupadora de ocho patas y cuerpo uniforme pertenece al grupo de los ácaros. Succiona la savia de las plantas junto con su energía vital.
- Las plantas afectadas muestran un crecimiento claramente más lento y una menor capacidad para producir flores y frutos.
- En nuestro país, las especies más habituales son la araña roja común (Tetranychus urticae) y la araña roja de los frutales (Panonychus ulmi). Aunque la araña roja común se reproduce algo más rápido que la de los frutales, ambas especies pueden multiplicarse de forma increíble en tus plantas antes de que te des cuenta de que la cosecha está arruinada. Por eso, volvemos a insistir en que lo primero es recurrir a una prevención eficaz. Tanto los métodos de eliminación como los productos son prácticamente los mismos que en el caso de los pulgones mencionados anteriormente.
- La presencia de arañas rojas suele delatarse por unas llamativas manchas claras en las hojas, visibles desde arriba, aunque estos ácaros se encuentren en el envés.
- Cuesta bastante verlas porque rara vez llegan a medir 0,7 mm. En la práctica, lo que solemos observar son diminutos puntos en movimiento. Si utilizas una lupa, verás que tienen ocho patas, un número bastante poco habitual entre las plagas de las plantas.
- Las arañas rojas también están emparentadas con las arañas; por eso, su presencia puede delatarse por las características telarañas blancas que aparecen en las plantas. Son muy finas, pero bastante resistentes.
- Para eliminarlas, volvemos a recomendar, en primer lugar, los preparados biológicos. El insecticida químico debería ser el último recurso, solo después de que estos hayan fallado.
MOSCAS DEL SUSTRATO
- Las moscas del sustrato (Sciaridae) nacen de huevos depositados en el medio de cultivo. A menudo las «compramos» junto con el sustrato, sobre todo si se trata de una versión universal barata de supermercado.
- De los huevos salen larvas que ponen en peligro las plantas porque se alimentan de sus raíces. Un sistema radicular sano, capaz de absorber bien el agua y los nutrientes, es la base de una planta vigorosa. Por eso, la planta se desarrolla más despacio e incluso puede llegar a morir.
- Las moscas del sustrato también pueden aparecer en otros medios de cultivo empapados de agua, ya que les favorece la humedad.
- En cambio, los medios de cultivo como la perlita o la arcilla expandida no son adecuados para las moscas del sustrato.
- Normalmente verás las moscas del sustrato en forma de mosquitas (2-4 mm) que vuelan de manera errática sobre la superficie del sustrato; han salido de las larvas. En este caso, el problema principal son las larvas. No tienes que preocuparte por las mosquitas adultas, que recuerdan a los mosquitos.
- Puedes esterilizar cualquier sustrato antes de plantar. Por ejemplo, puedes meterlo en el horno a temperatura alta, aunque no es muy práctico en casa debido al olor. Una opción mejor es empapar el sustrato con agua hirviendo. Cuando se enfríe hasta alcanzar una temperatura normal, ya puedes plantar.
- El riego y la aparición de moscas del sustrato están estrechamente relacionados. Regar las plantas en exceso y mantener el sustrato mojado aumenta innecesariamente la probabilidad de que aparezcan estas moscas y sus larvas. Un truco eficaz para eliminar las larvas del sustrato consiste en dejar que se seque hasta una profundidad de 2-3 centímetros antes de cada riego.
- Las prácticas placas adhesivas y las trampas adhesivas en forma de flecha también son eficaces contra los ejemplares adultos.
- Si no ves mosquitas adultas ni larvas, puedes reconocer que las moscas del sustrato han atacado la planta porque sus hojas amarillean y la planta no prospera. Además de pudrir las raíces, estas moscas también provocan distintas enfermedades fúngicas en el sistema radicular.
MOSCAS BLANCAS
- Las moscas blancas (Aleyrodoidea) están emparentadas con los pulgones y también dañan las plantas al succionar su savia.
- En la edad adulta miden 1-2 mm. Su llamativo color blanco brillante y su gran capacidad para volar hacen que a menudo se delaten por sí solas. Basta con sacudir la planta para comprobar si la ha atacado la mosca blanca. Si es así, las moscas saldrán volando y, al cabo de un rato, volverán a posarse en la planta afectada. Por tanto, es más fácil identificarlas que muchas otras plagas. En pocas palabras: no encontrarás otra plaga voladora de un blanco tan brillante que vuele en cantidades similares y con tanta facilidad, formando grandes enjambres mientras se alimenta de las plantas.
- Las placas adhesivas y las trampas adhesivas en forma de flecha también te permiten identificarlas de forma fiable y capturar a los ejemplares adultos.
- La prevención y la eliminación de las moscas blancas son prácticamente iguales que en el caso de los pulgones, tanto en lo que respecta a los productos como a los métodos.
TRIPS
- De las varios cientos de especies de trips (Thripidae), la más habitual en nuestro clima es el trips del tabaco (Thrips tabaci). Con él terminamos nuestra lista de las plagas de plantas más conocidas, que también atacan a innumerables especies.
- La forma más sencilla de reconocer los trips es fijarse en sus alas características, que también dan nombre a este grupo. En los bordes de las alas se aprecian claramente unos flecos.
- Los trips también son plagas chupadoras, pero no solo se alimentan de las hojas de las plantas: tampoco desdeñan las flores ni los frutos.