Errores más frecuentes en el cultivo interior (y cómo evitarlos)

Si llevas algún tiempo cultivando, pero aún no consigues buenos resultados, quizá el problema no esté en una genética, un sustrato o unos fertilizantes inadecuados, sino en que estás haciendo algo mal. Muchos cultivadores no se dan cuenta de que repiten una y otra vez los mismos errores básicos. Hoy veremos los tres fallos más habituales y, sobre todo, cómo solucionarlos.

Exceso de riego

image1_15Es uno de los errores más comunes, que cometen tanto los principiantes como más de un cultivador experimentado. Las plantas necesitan agua, pero eso no significa que las raíces tengan que estar constantemente sumergidas en un sustrato empapado. En esas condiciones, no les llega el oxígeno y tanto las raíces como la planta entera crecen mucho más despacio. En cambio, dejar que el sustrato se seque con regularidad estimula a las plantas a desarrollar raíces nuevas.

Te puede interesar: Desmontamos mitos sobre el cultivo: el riego de las plantas

La cantidad exacta de agua y la frecuencia de riego dependen de la edad de las plantas, del tipo y la cantidad de sustrato y de las condiciones ambientales. Para las plantas muy pequeñas hay una regla básica: es mejor empezar con cuidado. Si, después de trasplantar una plántula o una semilla germinada, empapas enseguida toda la maceta, el sustrato permanecerá húmedo durante mucho tiempo y las raíces no tendrán ganas de crecer.

Te puede interesar: Dry back: cómo controlar el secado del sustrato

En las plantas más grandes, conviene regar a fondo cada vez y dejar que salga un poco de agua. Esto es especialmente importante si utilizas fertilizantes minerales y tienes que controlar el pH y la EC del riego. Un riego a fondo equilibra la EC y el pH del sustrato y evita que fluctúen. Si cultivas en tierra o coco, deja que el sustrato se seque lo suficiente entre riegos. La frecuencia con la que riegues las plantas depende de muchos factores, pero, por lo general, es mejor regar más a menudo que menos. Si riegas a mano, conviene dejar que el sustrato se seque lo suficiente al menos dos veces por semana.

Síntomas típicos del exceso de riego

  • hojas caídas a pesar de tener suficiente agua
  • crecimiento lento
  • amarilleamiento de las hojas inferiores

Clima inadecuado en el espacio de cultivo

VPDchartAdemás de agua, nutrientes y luz, las plantas necesitan un entorno adecuado; de lo contrario, no pueden aprovechar estos recursos. Por ejemplo, si hace demasiado frío y hay demasiada humedad en el espacio de cultivo, las plantas transpiran menos agua y crecen más despacio. El calor y la sequedad también tienen efectos negativos. Para que el cultivo interior sea eficaz, las condiciones deben acercarse lo máximo posible a las ideales. Las plantas pueden sobrevivir en condiciones no óptimas, pero esto repercute negativamente en su salud, crecimiento y rendimiento.

Entre los errores más comunes relacionados con el clima están las temperaturas demasiado bajas o demasiado altas. Muchos cultivadores subestiman el efecto que pueden tener en las plantas incluso unos pocos grados de diferencia. La temperatura ideal con las luces encendidas es de aproximadamente 21–28 °C; por la noche puede ser algo más baja. A las plantas no les sientan bien los cambios bruscos de temperatura ni una diferencia entre el día y la noche superior a 7 °C. Si hace demasiado frío en tu espacio de cultivo, una buena solución es instalar calefacción para invernadero. Para solucionar las temperaturas demasiado altas en el armario de cultivo, puedes mejorar la ventilación, instalar aire acondicionado o, en último caso, reducir la potencia de las luces.

Te puede interesar: cómo solucionar el calor o el frío en el armario de cultivo

El segundo pilar del clima es una humedad adecuada. Una humedad demasiado alta o baja en el espacio de cultivo favorece la aparición de mildiu y plagas. Los esquejes, las semillas germinadas y las plántulas jóvenes necesitan una humedad ambiental alta, del 80–90 %. Redúcela gradualmente durante el crecimiento vegetativo y mantenla entre el 50 y el 70 %. Durante la floración, mantén la humedad ambiental entre el 50 y el 60 % y, en las dos últimas semanas antes de la cosecha, bájala un poco más, hasta alcanzar un 40-50 %.

La forma más sencilla de controlar el clima en el armario de cultivo es utilizar un deshumidificador/humidificador. Es más frecuente tener problemas por un exceso de humedad que por sequedad, aunque esta última también puede darse. Controla siempre la humedad y la temperatura del espacio de cultivo con un termómetro con higrómetro.

Te puede interesar: Control avanzado del clima: VPD y transpiración

Clima ideal para el cultivo interior

  • Temperatura: de 23 a 28 °C
  • Humedad: plántulas y esquejes 80-90 %/crecimiento vegetativo 50-70 %/floración 50-60 %/maduración 40-50 %

Fertilización inadecuada

Ph-chart.jpg_largeSi piensas que cuanto más fertilizante les des a las plantas, mejor, es hora de que cambies de idea. Sobre todo con fertilizantes minerales potentes, es muy fácil excederse y quemar literalmente las plantas. Por lo general, a una planta le perjudica menos una ligera carencia que un exceso de nutrientes. Por eso, empieza siempre con dosis bajas de fertilizantes y añade más solo cuando veas cómo reacciona la planta. Si utilizas fertilizantes minerales, controla siempre la EC y el pH del riego y mide regularmente la EC del sustrato.

Te puede interesar: Cómo utilizar medidores de EC en hidroponía y con sustratos sin tierra

Para el cultivo interior puedes elegir entre dos tipos de fertilizantes: orgánicos y minerales. La principal diferencia es que los fertilizantes orgánicos necesitan microbios del suelo para funcionar, mientras que los minerales también funcionan en sustratos inertes, coco o sistemas hidropónicos. En la práctica, a los principiantes puede resultarles más fácil cultivar en tierra con fertilizantes orgánicos que empezar directamente con una nutrición que requiera medir la EC con precisión.

Te puede interesar:  Fertilizantes orgánicos frente a minerales: guía para principiantes

Síntomas típicos del exceso de fertilizante en las plantas

  • puntas de las hojas quemadas
  • hojas de color verde oscuro o deformadas
  • plantas caídas incluso después del riego

Te puede interesar: Guía completa para elegir fertilizantes

La mayoría de los problemas en el cultivo interior no se deben a errores complejos, sino a repetir los más básicos. Recuerda que el cultivo interior consiste en encontrar el equilibrio y que tendrá éxito quien no intente apresurarlo todo. Encontrarás más consejos útiles y artículos sobre cultivo interior y exterior en el blog Higarden.