Germinación en interior de la A a la Z

Tanto si decides germinar en interior hierbas aromáticas, hortalizas, Microgreens o plantas ornamentales o medicinales, tu éxito dependerá de las condiciones ambientales que proporciones a las semillas. Una ventaja indiscutible del cultivo interior es que tienes el control absoluto. En las siguientes líneas te enseñaremos a aprovecharlo y a germinar con un cien por cien dea_a_a_chilli_predpest_sokrajem éxito.

A diferencia de la siembra de semillas directamente en el suelo al aire libre, donde el éxito depende de la naturaleza, en interior eres tú quien controla las condiciones. Gracias a los armarios de cultivo (o a los propagadores), puedes mantener las semillas en germinación en condiciones óptimas. Consideramos germinación en interior:

  • la germinación en un miniinvernadero de plástico junto a una ventana (adecuada para especies poco exigentes)
  • la germinación en un miniinvernadero de plástico dentro de un armario de cultivo con iluminación artificial (adecuada para la mayoría de las especies)
  • la germinación directamente en un armario de cultivo o propagador con iluminación artificial y sin utilizar un miniinvernadero de plástico (adecuada para la mayoría de las especies, aunque es necesario utilizar un humidificador para mantener la humedad)

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Factores que influyen en la germinación

  • La temperatura es uno de los factores ambientales más importantes que influyen en la germinación de las semillas. La mayoría de las semillas de plantas destinadas al cultivo interior tienen un rango de temperatura concreto en el que germinan. Estos valores varían de una especie a otra, aunque la gran mayoría germina mejor a temperaturas de entre 15 y 30 °C (encontrarás información más precisa en el envase de las semillas).
  • El agua es otro recurso indispensable para las semillas, sin el cual no pueden germinar. Cuando las semillas entran en contacto con un ambiente húmedo, se hinchan y la cubierta exterior se ablanda y se rompe para dejar espacio al brote. El agua también es importante para activar las enzimas del interior de la semilla y liberar las reservas de nutrientes, que las plantas utilizan durante los primeros días, cuando todavía no pueden realizar la fotosíntesis.
  • La luz es un factor ambiental importante cuya relevancia varía según la especie. Algunas semillas necesitan luz para germinar, mientras que otras requieren oscuridad total. Sin embargo, todas las semillas necesitan luz en cuanto germinan.

Cómo germinar en interior: guía detallada

1) Elige el medio de cultivoEPkostka2

La elección del medio adecuado para germinar semillas depende principalmente de tu técnica de cultivo. En general, los medios de cultivo elaborados con materiales orgánicos (tierra, turba, coco) son más adecuados para cultivar plantas de forma tradicional, es decir, en tierra o sustrato de coco. En hidroponía o cuando se cultiva en sustratos inertes (lana de roca, perlita, vermiculita, arcilla expandida), es mejor germinar en medios estériles o en agua.

  • Los sustratos de siembra con tierra son adecuados para el cultivo en mezclas de tierra o sustratos de coco.
  • Los sustratos de coco combinan las ventajas de las mezclas orgánicas de tierra y los sustratos hidropónicos. Son adecuados para germinar semillas de plantas cultivadas en tierra, coco e hidroponía.
  • Los tacos de siembra y Jiffy, fabricados con turba, coco y otros materiales orgánicos, están diseñados para caber cómodamente en los semilleros, lo que ahorra trabajo y espacio. Puedes utilizarlos para cultivar en tierra, coco e hidroponía.
  • Los tacos de siembra de lana mineral (lana de roca), disponibles en distintos tamaños y formas, son los más adecuados para cultivar plantas en hidroponía y sustratos inertes, aunque también pueden utilizarse para germinar semillas destinadas al cultivo en mezclas de tierra.
  • La perlita y la vermiculita son medios estériles elaborados con roca expandida. Se utilizan como aditivos para la tierra, pero también son adecuados para germinar semillas, sobre todo en cultivos hidropónicos.

 2) Humedece el sustrato de cultivo

Si germinas en mezclas de tierra y coco, primero tienes que humedecer bien el sustrato. Puedes comprobar fácilmente la humedad de la tierra o del sustrato de coco apretando con fuerza una pequeña cantidad en la palma de la mano. Si solo caen unas gotas de agua entre los dedos, el nivel de humedad es el adecuado.

Los tacos de siembra de coco (Jiffy), la perlita, la vermiculita y los cubos de lana mineral solo tienen que ponerse en remojo antes de usarlos. Si quieres que la germinación se desarrolle en un entorno lo más estéril posible, puedes utilizar una solución diluida (0,5 %) de peróxido de hidrógeno en lugar de agua. Esto previene el marchitamiento de los brotes y la pudrición de los tallos, causados por hongos parásitos.

También puedes utilizar tés de compost que contienen microorganismos beneficiosos, protegen las plantas frente a los mohos peligrosos y, además, aceleran la absorción de nutrientes y favorecen su vitalidad. Para inocular las semillas, basta con ponerlas en remojo en el té de compost preparado antes de plantarlas en el sustrato. Atención: no se puede combinar el tratamiento del medio con una solución de peróxido de hidrógeno y el remojo de las semillas en té de compost, ya que el producto químico acaba con los microorganismos beneficiosos.

NUESTRO CONSEJO: Como alternativa al peróxido de hidrógeno, puedes utilizar el preparado Purolyt.

3) Llena el recipiente de cultivo con sustratoa_BB_KOKOSabstract

Para germinar semillas en tierra o sustrato de coco, utiliza macetas pequeñas. Si quieres facilitar el trasplante, puedes elegir macetas de materiales biodegradables. Primero llena el recipiente hasta dos tercios y golpéalo suavemente contra la mesa por la base para que el sustrato se asiente. Por último, añade sustrato hasta el borde del recipiente y presiónalo ligeramente con la mano.

Lo mejor es colocar los tacos de siembra de coco y los cubos de lana mineral en una bandeja de semillero. También puedes elegir prácticas bandejas de semillero de materiales biodegradables. Si los colocas sueltos sobre una bandeja o en un propagador, las plantitas podrían volcarse al germinar y los tallos podrían romperse.

4) Planta las semillas en el medio de cultivo

Ahora puedes empezar a sembrar. Las distintas especies de plantas tienen diferentes necesidades para germinar. Algunas semillas pueden necesitar un periodo de frío antes de germinar (estratificación) o un remojo más prolongado. Salvo que se indique lo contrario, planta las semillas a una profundidad equivalente a entre dos y tres veces su longitud.

Si cultivas varias especies o variedades a la vez, es buena idea etiquetar bien las semillas al sembrarlas.  Para ello, resultan prácticos los marcadores de plástico duro.

5) Mantén la humedad y la temperatura adecuadas

Cuando plantas las semillas en un sustrato húmedo, comienza el proceso de germinación. Ahora es importante mantener una temperatura, humedad e intensidad de iluminación adecuadas en el espacio de cultivo. Estos factores varían según la especie, pero, en general, la mayoría de las especies cultivadas en interior necesitan temperaturas de entre 15 y 30 °C y una humedad ambiental elevada para germinar.

NUESTRO CONSEJO: Las esterillas térmicas son una gran ayuda para cultivar especies que necesitan temperaturas altas para germinar.

La forma más sencilla de mantener un microclima adecuado es utilizar un pequeño invernadero de plástico en el que proteger las semillas en germinación. Después puedes colocarlo en un armario de cultivo, en el alféizar de una ventana o en otro lugar adecuado. También puedes aumentar la humedad de todo el espacio de cultivo con un humidificador, una opción especialmente adecuada si germinas muchas semillas a la vez (por ejemplo, para cultivar Microgreens).

Comprueba cada día la humedad del sustrato y, si te parece que está demasiado seco, humedécelo con agua limpia utilizando un pulverizador. No es buena idea regar directamente las semillas en germinación, ya que podrían quedar arrastradas hasta la superficie. Las semillas deberían germinar en el plazo propio de cada especie. Las semillas más recientes germinan más rápido que las viejas o las que se han almacenado mal, que podrían no germinar en absoluto.

6) Proporciona luz a las plantasLBAR1

Las plantas necesitan luz para vivir, y esto también se aplica a las semillas en germinación y recién germinadas. Muchos cultivadores germinan las semillas en un propagador de plástico junto a una ventana, una buena solución para las especies menos exigentes o las plantas destinadas al cultivo al aire libre. Sin embargo, para el cultivo interior es mejor empezar directamente bajo iluminación artificial. Así te aseguras de que las plantas reciban suficiente luz desde los primeros días, aceleras su crecimiento y evitas que los tallos se espiguen.

Las luces de cultivo para la germinación y la iluminación de plántulas tienen una potencia menor y emiten un espectro lumínico adecuado para la fase de crecimiento. La forma y el tamaño adecuados dependen principalmente del número de plantas que tengas previsto cultivar.

La altura a la que se cuelgan las luminarias de cultivo para la germinación y las plántulas jóvenes depende de la intensidad de la luz que emiten. Estas son las alturas orientativas para colgar las luces de cultivo para la germinación y las plántulas, según su potencia:

  • para luces de hasta 120 W destinadas a la germinación y las plántulas: entre 10 y 40 centímetros por encima de las puntas de las plantas
  • para luces LED de cultivo de entre 120 W y 1.000 W: entre 60 y 90 centímetros por encima de las puntas de las plantas

El fotoperiodo (número de horas de iluminación ininterrumpida durante 24 horas) depende de la especie cultivada, pero para la mayoría de las plantas es de entre 12 y 16 horas al día. La forma más sencilla de controlar el encendido y el apagado de las luces es utilizar temporizadores ajustables.

7) Prepara las plántulas para la fase de crecimiento

La fase de germinación termina cuando aparecen sobre la superficie del sustrato las dos primeras hojas cotiledonares. Si has germinado las semillas en macetas, las plántulas recién nacidas deberían tener espacio suficiente para las raíces durante los primeros días o semanas (según la especie), por lo que no es necesario trasplantarlas de inmediato. Si has germinado las semillas en Jiffy o en tacos de siembra, tendrás que trasplantar las plantitas a los pocos días de la germinación.

Germinar en interior puede ser todo un reto, pero confiamos en que nuestros consejos te hayan preparado para ello. Recuerda que nadie nace sabiendo y que, si tienes algún problema para elegir el equipo o necesitas cualquier otra orientación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Para encontrar más consejos útiles, visita el blog de Higarden.