¿Apagas el armario de cultivo en verano? Te contamos cómo evitarlo.
Aunque Europa central no es precisamente el Sáhara, muchos cultivadores de interior se ven obligados a apagar el espacio de cultivo durante los calurosos meses de verano. Las plantas cultivadas en interior crecen mejor a temperatura ambiente y, aunque pueden soportar temperaturas extremadamente altas durante periodos cortos, esto afecta considerablemente a su salud y rendimiento. A la larga, puede que ni siquiera le salga rentable al cultivador encender el equipo. Pero ¿cómo puedes acondicionar el espacio de cultivo para cultivar durante todo el año?
Sustituye las antiguas lámparas de descarga por iluminación LED
Si todavía utilizas lámparas de descarga (HPS, MH), el verano es el momento ideal para pasarte a las luces LED de cultivo. Las lámparas de descarga emiten mucho calor y convierten hasta el 70 % de la energía consumida en radiación infrarroja, que calienta directamente el espacio de cultivo y no contribuye en absoluto al crecimiento de las plantas. Las luminarias LED consumen menos energía y producen muy poco calor, lo que reduce considerablemente la temperatura en el espacio de cultivo. Además, ahorrarás en la factura de la luz, porque, en comparación con las lámparas de descarga, los diodos LED convierten mucha más energía suministrada en radiación fotosintéticamente activa dentro del espectro PAR.
Consejo profesional: Si tienes las luces encendidas durante el día y te cuesta combatir las altas temperaturas en el espacio de cultivo, prueba a iluminar las plantas por la noche, cuando hace más fresco.
Mejora la ventilación y la circulación del aire en el espacio de cultivo
Está claro que cuanto mejor y más rápido consigas evacuar el aire caliente del espacio de cultivo, más fresco estará el interior. Pero, antes de comprar equipo nuevo, revisa primero el que ya tienes. Los filtros de carbón y los ventiladores obstruidos, así como los conductos y las juntas con fugas, son causas frecuentes de los problemas de extracción del aire. Si esto no ayuda, prueba lo siguiente:
- Aumenta la potencia de extracción: Comprueba si tu ventilador puede soportar una mayor carga. Quizá haya llegado el momento de elegir un modelo más potente.
- Mantén una presión negativa en el armario de cultivo: Lo ideal es que la potencia de extracción genere una ligera presión negativa en el armario de cultivo. Lo notarás porque las paredes estarán «hundidas» hacia dentro.
- Añade ventiladores de circulación: Los ventiladores de circulación no solo ayudan a que las plantas desarrollen tallos fuertes, sino que también evitan que el aire caliente se acumule en un mismo lugar.
También te puede interesar: Dónde y cómo colocar correctamente los ventiladores en el espacio de cultivo
Aire acondicionado y refrigeración
Si has probado todos los consejos anteriores y todavía necesitas bajar un poco la temperatura del armario de cultivo, ha llegado el momento de recurrir al aire acondicionado. Las unidades de aire acondicionado son bastante caras de mantener, así que utilízalas de forma eficiente. Evacúa siempre el aire caliente de la unidad de aire acondicionado al exterior o a otra habitación. Utiliza temporizadores y termostatos para que el aire acondicionado funcione solo cuando sea estrictamente necesario.
Suplementación con CO₂
Aunque para la mayoría de los cultivadores lo mejor es intentar mantener las temperaturas del armario de cultivo en valores óptimos, en determinadas circunstancias unas temperaturas más altas pueden ser ventajosas. En concreto, hablamos de la suplementación con dióxido de carbono de la atmósfera del espacio de cultivo. Las plantas utilizan el CO₂ durante la fotosíntesis, proceso en el que absorben luz y la convierten en energía en forma de glucosa. Una concentración más alta de dióxido de carbono permite a las plantas realizar la fotosíntesis a temperaturas más elevadas. En condiciones normales, el aire contiene alrededor de 400 ppm de CO₂, lo que permite a las plantas realizar la fotosíntesis de forma eficiente a temperaturas de entre 25 y 30 °C. Se ha observado que, si el contenido de CO₂ aumenta hasta 1935, la temperatura puede subir hasta los 36 °C.

¿Te interesan las últimas novedades del sector del cultivo y los consejos prácticos para cultivadores? Visita el blog de Higarden.