¿Germinación lenta? Posibles causas y qué hacer al respecto
Probablemente todos los cultivadores han vivido esta situación: siembras las semillas y esperas con impaciencia a que aparezcan las primeras hojas. Sin embargo, después de varios días, parece que las semillas no dan señales de vida. ¿Qué ha fallado? Puede haber varios motivos, así que vamos a examinarlos detenidamente. En el artículo de hoy veremos las causas de una germinación lenta y cómo prevenirla.
Antes de responder a la pregunta de qué puede causar una germinación lenta, veamos cuánto deberían tardar realmente las semillas en germinar. La velocidad de germinación depende de varios factores, como la temperatura, la humedad y la cantidad de luz, pero también de la especie. Mientras que algunas semillas pueden germinar al día siguiente de la siembra, otras pueden tardar varias semanas. Por eso, ten paciencia e infórmate sobre el tiempo de germinación habitual de cada especie.
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Temperatura baja o fluctuante
La temperatura influye enormemente en la germinación y la mayoría de las semillas germinan mejor con temperaturas de entre 22 y 26 °C. En la naturaleza, el aumento de las temperaturas indica a las semillas que es hora de despertar. Si hace demasiado frío, el proceso de germinación puede alargarse considerablemente o detenerse por completo. Las fluctuaciones de temperatura también son un problema, especialmente cuando se germinan semillas en el alféizar de una ventana.
Qué hacer:
- Coloca la siembra en un lugar cálido con una temperatura estable, por ejemplo, en un alféizar calentado por un radiador o, mejor aún, en un propagador calefactado.
- Utiliza una estera calefactora para mantener las semillas calientes y asegurar una temperatura estable.
- Si siembras las semillas directamente en el suelo en el exterior, comprueba primero la temperatura con un termómetro de suelo.
Humedad inadecuada
Todo el mundo sabe que las semillas necesitan agua y que no germinarán en un sustrato seco. Sin embargo, muchos cultivadores cometen el error de germinarlas en un sustrato demasiado empapado, lo que aumenta el riesgo de pudrición, mildiu y caída de plántulas. Las semillas necesitan un sustrato uniformemente húmedo y, al mismo tiempo, aireado.
Qué hacer:
- Durante la germinación, utiliza propagadores: pequeños invernaderos que mantienen un microclima estable.
- Para germinar, utiliza sustrato para siembra o cubos de cultivo (tacos) de lana de roca, turba, coco o Easy Plugs.
- Si el sustrato se seca demasiado rápido, humedécelo con un pulverizador a presión para no arrastrar las semillas.
Calidad y antigüedad de las semillas
A veces, la germinación lenta no es culpa tuya, sino de las semillas. Las semillas viejas tienen una menor tasa de germinación, sobre todo si no se han almacenado correctamente, por ejemplo, expuestas a la luz, el calor o la humedad. En ese caso, las posibilidades de éxito son escasas, aunque no inexistentes.
Qué hacer:
- Si todavía te quedan semillas, haz una prueba de germinación. Coge unas cuantas y déjalas germinar sobre algodón o papel de cocina.
- Prueba a estimular las semillas con un estimulador de la germinación.
- Compra semillas a vendedores de confianza y con buena reputación. En Higarden.cz encontrarás semillas de guindilla, hierbas aromáticas o Microgreens con un origen claro.
Profundidad de siembra inadecuada y sustrato pesado
A menudo, las semillas que no han germinado quedan atrapadas en una capa de sustrato demasiado profunda y no consiguen llegar a la superficie. El brote puede romperse o agotar sus reservas antes de alcanzar la luz. El motivo puede ser un sustrato inadecuado o una siembra demasiado profunda.
Qué hacer:
- Como norma general, la profundidad de siembra debe ser de 2 a 3 veces la longitud de la semilla.
- Para sembrar, elige un sustrato ligero a base de tierra o utiliza tacos y cubos de cultivo.
Condiciones de iluminación inadecuadas
La germinación de la mayoría de las plantas se produce en la oscuridad, pero, en cuanto aparecen las primeras hojas sobre la superficie, necesitan luz de inmediato. A menudo, lo mejor es germinar bajo una luz de cultivo. La iluminación debe alcanzar una intensidad de 50 a 150 µmol/m²/s con un fotoperiodo de 16 a 18 horas al día. La falta de luz hará que los brotes crezcan más despacio, pierdan color y se estiren.
Qué hacer:
- Durante la germinación y el cultivo de plántulas, utiliza una luz de crecimiento. Para este fin, son ideales los paneles TLED con espectro de crecimiento.
- Cuelga la luz de cultivo, de hasta 120 W de potencia, a una distancia de 10 a 40 centímetros de las puntas de las plantas.
Mildiu y caída de plántulas
Un ambiente cálido y húmedo es ideal no solo para la germinación, sino también, por desgracia, para el mildiu y los patógenos, que encuentran en los brotes una presa fácil. La infección puede provocar tanto una germinación lenta como la pudrición de los tallos, que acaba con las plantas.
Qué hacer:
- Utiliza un sustrato estéril y recipientes de cultivo limpios. Antes de usarlos, lávalos con agua hirviendo o con una solución desinfectante para cultivadores.
- Trata las semillas y el sustrato con un producto con Trichoderma, un hongo beneficioso que protege las raíces.
La germinación lenta no es motivo para alarmarse. A menudo, bastan unos pequeños ajustes para obtener buenos resultados. Durante la germinación, controla la temperatura, la humedad y la luz, y utiliza un sustrato de calidad. Sin duda, el cuidado adecuado de las semillas dará sus frutos. Y si tienes dudas, echa un vistazo al blog de cultivo de Higarden, donde encontrarás muchos consejos útiles para principiantes, o ponte en contacto con nuestro equipo de vendedores expertos.