Deja de cometer estos 6 errores y elimina el moho de tus plantas

Todo cultivador teme al mildiu. Es difícil combatirlo y, una vez que infecta las plantas, nunca conseguirás eliminarlo por completo. La buena noticia es que puedes prevenir muy bien su propagación. Basta con evitar algunos errores frecuentes. ¿Cuáles son? Te lo contamos en las siguientes líneas.

Izquierda: oídio. Derecha: BotrytisHay muchos tipos de mildiu que afectan a las plantas. Hoy, sin embargo, nos centraremos en los dos más peligrosos: el oídio y el mildiu gris, que provoca la pudrición de las flores. Son los que aparecen con más frecuencia en las plantas, tanto en cultivo interior como en exterior y en invernaderos. Los mildius son hongos y se propagan mediante esporas microscópicas que encontramos prácticamente en todas partes. La humedad elevada y la mala circulación del aire favorecen especialmente su desarrollo y, si las condiciones son adecuadas, pueden empezar a colonizar las plantas.

Oídio es el nombre de las infecciones causadas por hongos parásitos de la familia Erysiphaceae y se reconoce por una característica capa blanca en las hojas que recuerda a la harina. El oídio suele aparecer primero en las hojas jóvenes, donde se forman pequeños grupos circulares de mildiu blanco. A medida que la infección se extiende, las manchas crecen y el mildiu afecta a otras partes de las plantas.

Mildiu gris está causado por el hongo parásito Botrytis cinerea, que provoca la pudrición de las partes aéreas de las plantas. La botritis afecta con mayor frecuencia a las flores en proceso de maduración, que suelen empezar a pudrirse desde el centro, por lo que puede ser difícil detectar la infección a tiempo.

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Error 1. – Humedad del aire elevada

La humedad del aire elevada es un factor fundamental que favorece la proliferación del mildiu. La botritis se desarrolla mejor con una humedad superior al 65 % y el oídio necesita una humedad del aire del 70 al 90 %. Por eso, en el cultivo interior casi siempre es necesario utilizar deshumidificadores para mantener la humedad del aire dentro de unos límites razonables. Una humedad del aire baja es especialmente importante durante la floración, pero el mildiu también puede afectar a las plantas en la fase vegetativa. En el cultivo exterior y en los invernaderos no puedes controlar el tiempo, pero siempre es mejor plantar en un lugar soleado y aireado que en un sitio sombrío y húmedo.

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Error 2. – Circulación de aire insuficiente

Los cultivadores suelen subestimar la importancia del aire fresco y de un microclima adecuado para las plantas. El mildiu prospera en espacios con ventilación insuficiente o donde el aire está «estancado». En el cultivo interior, la causa más habitual de una circulación de aire insuficiente es un extractor poco potente y un número insuficiente de ventiladores de circulación, o una colocación incorrecta de estos. En los invernaderos, ventila a conciencia y mantén una ligera corriente de aire de forma constante.

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Error 3. – Vegetación demasiado densa

Con plantas grandes o al cultivarlas en un espacio reducido, es fácil que el aire no pueda circular libremente por una copa densa. Esto crea un microclima ideal para que se desarrolle el mildiu. Por eso, cuida las plantas durante todo el ciclo de cultivo, retira con regularidad las hojas innecesarias y mantén la copa aireada.

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Error 4. – Falta de limpieza alrededor de las plantas

El dicho «La limpieza es la mitad de la salud» también se aplica al cultivo. Las esporas de botritis y de otros mildius suelen atacar primero las hojas secas o sobrevivir en materia orgánica en descomposición. Por eso, retira con regularidad las hojas amarillas o dañadas de las plantas y mantén ordenada la zona del jardín. Especialmente en el cultivo interior, no dejes nunca hojas caídas ni restos sobre el sustrato.

Error 5. – Condensación

Pocos cultivadores son conscientes del enorme efecto que tiene la diferencia de temperatura entre el día y la noche. Los cambios bruscos de temperatura provocan la condensación de gotas en las hojas, lo que crea condiciones favorables para las esporas del mildiu. El rocío de la mañana es un ejemplo, pero también se produce un fenómeno similar en el cultivo interior. Sobre todo cuando se apagan las luces, la temperatura del espacio de cultivo desciende muy rápido y el agua puede condensarse en las hojas, las paredes del armario y otras superficies. Si no puedes evitar la condensación, procura que las plantas se sequen lo antes posible, por ejemplo, aumentando la extracción o ventilando el invernadero.

Error 6. – Falta de controles periódicos

Siempre que sea posible, revisa tus plantas a diario para comprobar si presentan signos de infección por mildiu. No te fijes solo en las partes más visibles: presta atención también a los lugares donde se acumula la humedad. En el cultivo exterior, mantente alerta cuando llueva y se produzca un descenso brusco de las temperaturas, sobre todo en la segunda mitad del verano y en otoño. La botritis suele afectar a las flores más grandes que están madurando y avanza desde el centro. A veces puedes reconocer una inflorescencia afectada por sus pétalos (brácteas) visiblemente secos, aunque la planta siga verde.

¿Y qué debes hacer si al revisar las plantas descubres que el mildiu ha afectado a tu jardín? En el caso del oídio, depende mucho de la gravedad de la infección y de la edad de las plantas. Si la infección es leve y falta poco para la cosecha, todavía es posible salvar parte de la producción. A menudo descubrirás la botritis durante la cosecha. En ese caso, desecha las partes afectadas. ¡El consumo de mildiu puede tener consecuencias graves para la salud!

Encontrarás una guía más detallada para proteger las plantas del mildiu, además de otros consejos para cultivadores, en el blog de Higarden.