Dispensadores de CO2
Para añadir CO2 a un espacio más grande, te conviene un dispensador. Por lo general, se trata de una combinación de unidad de control con sensor y una válvula de presión que se conecta a una bombona de gas. Un dispensador muy popular es Airbomz, con recarga propia y mando a distancia; el generador natural Mother Nature también es una opción excelente. Nuestras sets de CO2 ofrecen una solución integral.
Estaremos encantados de ayudarte a elegir y montar el dispensador. Escríbenos a info@higarden.eu.
Clasificación de productos
Lista de productos
Controles de listado
Si tienes un espacio de cultivo más grande y, por tanto, más plantas, seguro que te resultará útil un dispensador de CO2, que les ayudará a realizar más fotosíntesis. Así crecerán más rápido y aumentará el rendimiento.
El dispensador suele constar de una unidad de control con sensor y una válvula de presión que se conecta a una bombona de gas. Si quieres comprarlo todo en un solo paquete, te encantará nuestra oferta de sets sofisticados para medir y regular los niveles óptimos de CO2 en el espacio de cultivo, de la marca TechGrow, y de EcoTechnics.
También hemos añadido a nuestro catálogo, pensado para suministrar dióxido de carbono y favorecer el desarrollo saludable de tus plantas, Airbomz: un generador inteligente de CO2 con mando a distancia y sensor luminoso integrado. El sensor determina por sí mismo si la planta necesita su dosis de dióxido de carbono o si ya tiene suficiente. Además de un precio de compra relativamente bajo, el dispensador Airbomz ofrece unos costes de funcionamiento reducidos gracias a su bombona de presión reemplazable.
Una alternativa a la opción clásica es el dispensador Mother Nature, que produce CO2 de forma totalmente natural mediante bacterias. El cubo está lleno de estiércol, que a las bacterias les encanta. Al conectar una pequeña bomba de aire al cubo, obtendrás suficiente CO2 para que la concentración aumente rápidamente hasta 800-1.200 ppm. Es adecuado para espacios (armarios de cultivo) de 120 × 120 y 120 × 240 cm. Una ventaja es que las bacterias no producen CO2 por la noche, por lo que no se dosifica innecesariamente.