Cultivos de tejidos y micropropagación. ¿El futuro de la propagación de plantas?
En el artículo de hoy puedes ampliar tus horizontes de cultivo y descubrir una nueva tendencia mundial en el ámbito de la clonación de plantas mediante cultivos de tejidos. Sigue siendo un método de multiplicación de plantas menos conocido que su cultivo (propagación) a partir de semillas o esquejes, sobradamente conocido, que durante muchos años fue también la única forma de multiplicar las plantas.

¿Qué es la micropropagación mediante cultivos de tejidos?
Para responder a esta pregunta, primero hay que delimitar ciertos conceptos relacionados con la micropropagación y los cultivos de tejidos. ¿Cuál es la diferencia entre ellos y qué relación existe?
El proceso de micropropagación requiere un cultivo de tejidos para multiplicar las plantas jóvenes. Estos dos términos suelen confundirse. La principal diferencia entre la micropropagación y el cultivo de tejidos es que, en la práctica, la micropropagación consiste en producir de forma controlada un gran número de plantas a partir de una pequeña cantidad de material vegetal, mientras que el cultivo de tejidos, cuando se utiliza para multiplicar plantas, también puede considerarse el paso inicial de la micropropagación. De ahí el término micropropagación mediante cultivos de tejidos.
Micropropagación:
- Multiplicación de plantas mediante el cultivo de plantas jóvenes en un cultivo de tejidos y su posterior trasplante
- Consta de dos pasos: el cultivo de tejidos y la introducción de nuevas plantas en el suelo.
- Se utiliza para producir un gran número de clones.
Cultivos de tejidos:
- Técnica para mantener y cultivar células, tejidos u órganos vegetales, especialmente en un medio artificial, dentro de recipientes adecuados y en un entorno controlado.
- Consta de tres pasos: introducir el explante en el medio de cultivo de tejidos, multiplicarlo e iniciar la formación de raíces.

Esta técnica de clonación utiliza cultivos de células vegetales, que se cultivan en placas de Petri estériles. Al igual que en el caso de los esquejes convencionales, el proceso comienza con una planta madre. Sin embargo, de ella solo se extrae el llamado explante, es decir, una muestra vegetal que después se coloca en un entorno estéril; por lo general, en un medio gelificado nutritivo que contiene nutrientes esenciales, incluidas vitaminas y hormonas que estimulan el desarrollo de brotes y raíces en la planta joven.
Un entorno de clonación controlado permite conservar el cultivo de tejidos prácticamente por tiempo indefinido, hasta que el cultivador decide utilizar la muestra. Tanto si en ese momento la muestra vegetal necesita crecer, formar raíces o multiplicarse, es posible iniciar estos procesos en cualquier momento añadiendo otras soluciones con un alto contenido de nutrientes y hormonas. Después, cuando la planta se ha desarrollado lo suficiente en todos los aspectos y está lista para multiplicarse, se obtienen clones idénticos en cantidades muy grandes.
A estas alturas, seguro que ya te habrás dado cuenta de que el trabajo casi de laboratorio con cultivos de tejidos va más allá de la jardinería de interior y se adentra en el campo de la microbiología, por lo que también requiere un entorno especialmente limpio. Pero si te gusta experimentar, anímate. Solo necesitas un kit doméstico de micropropagación. Un entorno inicial estéril es esencial para las plantas jóvenes, ya que evita la aparición de plagas y enfermedades vegetales.
Cuando la genética es lo primero
Una ventaja indiscutible de los cultivos de tejidos es que los clones son genéticamente idénticos a la planta madre.
En este aspecto, la clonación mediante cultivos de tejidos destaca frente a los métodos clásicos, ya que es más precisa y limpia y, por tanto, permite al cultivador obtener exactamente la genética vegetal que necesita. Los clones obtenidos de forma tradicional también suelen ser más susceptibles a las enfermedades y pueden sufrir mutaciones genéticas respecto a la planta madre original.
Por eso, cada vez se recurre más a los cultivos de tejidos para obtener una genética concreta de gran valor.
La estabilidad genética suele ser una prioridad en el mundo del cultivo, y la micropropagación mediante cultivos de tejidos responde perfectamente a esta necesidad.
En cambio, frente a los clones, el cultivo de nuevas plantas a partir de semillas no es muy recomendable desde el punto de vista de la estabilidad genética. Además, todo el proceso es más lento y costoso, sobre todo si quieres cultivar hierbas con efectos medicinales, que por lo general enraízan con bastante facilidad y rapidez.
Una solución para cultivadores comerciales y a pequeña escala
Sin duda, no se trata solo del futuro, sino que en muchos casos ya es también una realidad para los cultivadores comerciales. Por ejemplo, los grandes productores de plátanos ya utilizan habitualmente cultivos de tejidos. Este método de clonación de plantas, con el que se obtienen miles de nuevos ejemplares en poco tiempo a partir de cultivos celulares almacenados, ofrece una eficacia extraordinaria a gran escala. La producción de clones convencionales, tal y como la conocíamos hasta ahora, requiere cuidar constantemente de las plantas madre. Si nos centramos en las populares y tan comentadas variedades autoflorecientes (autoflowering), mantener las plantas madre a largo plazo se convierte prácticamente en una «misión imposible», ya que las llamadas autoflorecientes no reaccionan a los cambios del fotoperiodo igual que las variedades clásicas.
Los cultivos de tejidos no solo requieren menos atención, sino que además ocupan mucho menos espacio, por no hablar de la ventaja que ya hemos mencionado: un periodo de almacenamiento prácticamente ilimitado.

Las ventajas de los cultivos de tejidos también se aplican, por supuesto, a todas las personas que practican la jardinería a pequeña escala. Gracias a este método revolucionario, cualquier cultivador puede influir en las características genéticas de sus plantas.
¿Qué otras ventajas indiscutibles ofrece el uso de cultivos de tejidos?
- Al utilizar cultivos de tejidos, el material genético vegetal se esteriliza varias veces: durante la extracción y, más adelante, durante la propagación. Por eso, es literalmente imposible encontrar patógenos en los clones resultantes, y las plantas adultas también destacan posteriormente por su extraordinario vigor y productividad.
- A veces interesa recuperar semillas muy raras que, sin embargo, tienen ya varios años. Es posible hacerlo mediante micropropagación en un tubo de ensayo.
- ¿Te ha pasado alguna vez que te encariñaras mucho con una de tus plantas madre y te rompiera el corazón ver cómo la calidad de los esquejes que habías sacado de ella iba disminuyendo con el tiempo, hasta parecerse cada vez menos a la planta donante? Si es así, quizá sepas que, además de la senescencia, lo más probable es que el problema se debiera a la acumulación gradual de enfermedades bacterianas, fúngicas o víricas en toda la línea de clones. Y, como ya sabes, sería inútil buscar patógenos en cultivos de tejidos procedentes de un entorno completamente estéril.
Aunque muchos cultivadores comerciales ya utilizan cultivos de tejidos con éxito, este método de multiplicación de plantas sigue siendo un terreno inexplorado, especialmente para quienes cultivan a pequeña escala. Si te gustan los retos y los métodos innovadores, te recomendamos que sigas informándote sobre la micropropagación. Si quieres preguntarnos algo, estaremos encantados de atender tus consultas en nuestra conocida dirección de correo electrónico info@higarden.eu.
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