Nitrógeno (N): importancia para las plantas, solución de las carencias de nutrientes y fertilización correcta

La falta de nitrógeno provoca que las hojas de las plantas amarilleen, ralentiza su crecimiento y, en casos graves, puede llegar a matarlas. Aprende a detectar los primeros síntomas y actúa a tiempo, antes de que el déficit de nitrógeno afecte a tu cosecha.

deficiencia de nitrógeno (1)La importancia del nitrógeno para las plantas radica, sobre todo, en que es esencial para la formación de aminoácidos, a partir de los cuales producen proteínas. El nitrógeno también forma parte de la clorofila, el pigmento verde que permite la fotosíntesis. Junto con el fósforo, el potasio, el calcio, el magnesio y el azufre, el nitrógeno se clasifica como macronutriente; es decir, uno de los elementos nutritivos que las plantas consumen en mayor cantidad.

Te puede interesar: Las carencias de nutrientes más frecuentes: cómo reconocerlas, solucionarlas y prevenirlas

La falta de nitrógeno en las plantas

La falta de nitrógeno se manifiesta primero en las hojas más viejas de las partes inferiores de la planta. Esto se debe a que las plantas pueden redistribuir el nitrógeno según sus necesidades y, cuando escasea, lo trasladan de los tejidos viejos a los brotes nuevos. Al principio, las hojas adquieren un color verde claro; después, amarillean desde la punta hacia el centro y, finalmente, se secan por completo. Si no actúas, los síntomas se extenderán hacia la parte superior y, con el tiempo, la planta morirá. Las plantas afectadas por la falta de nitrógeno crecen más despacio, tienen hojas más pequeñas y pueden presentar tallos y pecíolos de color morado.

  • color verde claro
  • hojas que amarillean desde las partes inferiores
  • crecimiento lento
  • tallos y pecíolos de las hojas de color morado

La falta de nitrógeno es más habitual durante la fase vegetativa, cuando las plantas más lo necesitan. A medida que pasan a la floración, su consumo de nitrógeno disminuye y aumentan sus necesidades de fósforo y potasio. El exceso de nitrógeno también puede ser perjudicial y se manifiesta con un color verde oscuro, un crecimiento excesivamente vigoroso o incluso las puntas de las hojas quemadas.

Cómo aportar nitrógeno a las plantas

La forma más rápida de aportar nitrógeno a las plantas es usar nitratos (NO₃), que son solubles en agua. La urea y otras formas de nitrógeno insolubles deben descomponerse primero en el suelo por acción de los microorganismos, por lo que tardan más en hacer efecto.

Recuerda que la fertilización de las plantas siempre debe adaptarse a tu estilo de cultivo y al sustrato. Si cultivas en suelo al aire libre (en bancales), te recomendamos utilizar fertilizantes orgánicos, como la emulsión de pescado, para aportar nitrógeno. Son respetuosos con los microorganismos del suelo. Los fertilizantes minerales deberían utilizarse únicamente en el cultivo interior, en macetas y en hidroponía y sustratos de coco; en suelo al aire libre, solo cuando sea necesario.

Te puede interesar: Cómo elegir un fertilizante según el tipo de sustrato, la edad de la planta y el estilo de cultivo

Las carencias de nutrientes pueden deberse a muchas causas y para solucionarlas correctamente es necesario conocer, al menos de forma general, los principios que rigen la nutrición de las plantas. Encontrarás más consejos y guías para el cultivo interior y exterior en el blog de Higarden.